La Secretaría de Trabajo dispuso extender por cinco días hábiles la conciliación obligatoria en el conflicto laboral que mantienen la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) y la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA). La prórroga rige hasta el 26 de enero a las 8 y mantiene sin efecto cualquier acción gremial que pudiera impactar en el sistema aeronáutico.
Controladores aéreos: extendieron cinco días más la conciliación obligatoria para frenar los paros
La medida la dispuso la Secretaría de Trabajo. Se busca garantizar la continuidad de los vuelos.
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El Gobierno extendió por cinco días la conciliación obligatoria de controladores aéreos.
La normativa administrativa habilita una nueva ampliación del período conciliatorio, lo que le permite al Gobierno diferir nuevamente los efectos del conflicto sobre los pasajeros, en caso de que las negociaciones no arrojen resultados inmediatos. De este modo, se busca garantizar la continuidad de los vuelos durante una semana adicional a la ya establecida.
Nueva audiencia y servicios garantizados
Tras evaluar el estado de las conversaciones y el posible impacto de una interrupción en los servicios de navegación aérea, el organismo laboral convocó a una nueva audiencia para el viernes 23 a las 11. Hasta entonces, el funcionamiento de los aeropuertos y la operatoria aérea continuarán sin modificaciones.
La EANA, encargada de la prestación de servicios esenciales de navegación aérea, se encuentra alcanzada por un régimen especial. En ese marco, la legislación vigente impide al sindicato declarar paros sorpresivos y establece que cualquier medida de fuerza debe ser notificada con al menos cinco días de anticipación, sin afectar a más del 45% de las operaciones totales.
Durante todo el período de conciliación obligatoria, ATEPSA no puede impulsar paros, retenciones de tareas ni acciones que alteren la actividad aérea. La restricción apunta a evitar perjuicios tanto a los usuarios como al sistema en su conjunto, especialmente en un contexto de alta demanda.
La negociación en curso y el límite a los paros
El proceso conciliatorio se activó a partir de un reclamo gremial por mejoras laborales, mientras que la empresa solicitó plazos para profundizar el diálogo. Al resolver la prórroga, la Secretaría de Trabajo ratificó las condiciones que bloquean cualquier interrupción del servicio y refuerzan el carácter esencial de la actividad.
La extensión de la conciliación y la convocatoria a una nueva instancia de negociación buscan sostener el intercambio entre las partes y resguardar a los pasajeros en plena temporada alta.
La normativa vigente establece límites estrictos a las medidas de fuerza y mecanismos preventivos para evitar cancelaciones masivas de vuelos.
Desde EANA reiteraron su disposición al diálogo y su objetivo de alcanzar un acuerdo consensuado que evite consecuencias negativas sobre los usuarios, los trabajadores y el sistema aeronáutico. La audiencia del 23 de enero aparece así como un momento clave para acercar posiciones.
La Secretaría de Trabajo supervisa el operativo
La Secretaría de Trabajo mantiene la supervisión del conflicto y de las condiciones de la conciliación, con el foco puesto en preservar la normalidad de un servicio considerado crítico. Una vez vencido el plazo, la normativa exige que cualquier medida gremial se anuncie con antelación y respete el tope de afectación permitido.
El diferendo entre la empresa y el sindicato se desarrolla bajo una fuerte atención pública y en un escenario de intenso movimiento aéreo. La intervención oficial apunta a equilibrar los intereses en disputa y asegurar la continuidad operativa, mientras se prolonga la negociación entre EANA y ATEPSA.
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