26 de julio 2005 - 00:00

Encuentran en Cariló el cadáver de otro contador

El exclusivobalneario deCariló, cercanoa Pinamar, fuecentro de otroextraño crimen.Un contador deLa Plata apareciócon un tiroen la cabeza.
El exclusivo balneario de Cariló, cercano a Pinamar, fue centro de otro extraño crimen. Un contador de La Plata apareció con un tiro en la cabeza.
Un contador y ex funcionario bonaerense fue asesinado ayer de un balazo en la cabeza en el interior de su auto estacionado en el ingreso de su residencia de la localidad balnearia de Cariló, aunque los investigadores no determinaron aún el móvil del crimen. La víctima fue identificada como Adolfo Herro, de 54 años, contador público y licenciado en administración de empresas, que ocupó varios cargos durante distintas gestiones de la Gobernación y la Legislatura bonaerense.

El hecho se descubrió cerca de las 2.10 de ayer, cuando una patrulla pasó por el frente de la residencia de Herro, situada en la calle Naranjos, a pocos metros del Golf de Cariló, y a un policía le llamó la atención ver a un hombre quieto en el interior de un automóvil con una pierna afuera. Cuando el efectivo se acercó, encontró a Herro dentro de su auto Chevrolet Astra gris con un balazo en la sien izquierda, con orificio de salida por la derecha.

Los voceros explicaron en un principio que si bien la forma en la que se encontraba el cuerpo, sumada al hallazgo de mucho dinero en la billetera y bolsillos del contador, hizo sospechar que se trataba de un suicidio,un hecho clave cambió esa hipótesis: no fue hallada en el lugar el arma con la que se efectuó el disparo.

El homicidio quedó confirmado anoche, al finalizar la autopsia en la que los médicos forenses determinaron que el hombre había sido asesinado de un balazo disparado desde una distancia de entre 5 y 15 centímetros con un ángulo incompatible con la posibilidad de un suicidio
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• Armas

Según las fuentes, en el auto de Herro se encontraron varios cargadores, una pistola 7,65 y papeles de esa arma y de otra, una Glock 380, que no estaba en el lugar, cuyo calibre se corresponde con el de una vaina servida hallada junto al cadáver.

Los detectives están seguros de que con esa arma que falta se efectuó el disparo que mató a Herro, por lo que desde esta tarde se realizaban rastrillajes en toda la zona en busca de la Glock. Lo que en principio hizo presumir a los pesquisas de que el contador no había sido asesinado durante un robo fue que en su billetera se encontraron 1.095 pesos, 300 dólares y 300 euros, mientras que tenía colocado en su muñeca un costoso reloj.

Herro había pasado el fin de semana en esa casa de Cariló, que le pertenece, junto a su pareja, identificada como
Lourdes Giménez, directora de Contabilidad del Ministerio de Gobierno bonaerense. Si bien Herro era contador público, últimamente se dedicaba a la compraventa de armas, lo que explica el hallazgo de la pistola 7,65 y cargadores en su auto; no obstante, su familia desmintió que se dedicara a este negocio.

Hasta el domingo a las 14, Herro estuvo en la casa de Cariló con su pareja, quien a esa hora retornó a La Plata, ya que él quiso quedarse un poco más.
El contador tuvo su último contacto con la mujer a las 20.30, tras lo cual no se supo nada más de él hasta las 2.10 de ayer, cuando fue hallado su cadáver. Se presume que la muerte de Herro ocurrió aproximadamente una hora antes del hallazgo.

Su pareja aseguró a la Policía que el contador no tenía problemas depresivos, por lo que no podía creer que se hubiera suicidado. El hecho comenzó caratulado como averiguación de causales de muerte, pero con el resultado de la autopsia el fiscal de Instrucción de Dolores
Diego Araujo, a cargo del expediente, cambió la carátula por la de «homicidio».

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