El hallazgo, ayer por la tarde, de una granada de guerra en el baño de mujeres del espigón internacional del Aeropuerto de Ezeiza, que fue detonada por precaución por un grupo especial de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), conmocionó a empleados y pasajeros de la terminal aérea que se aprestaban a salir del país.
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Fuentes de la fuerza de seguridad informaron que el explosivo fue encontrado durante un control de rutina por personal de la PSA en el sanitario de la sala de preembarque en el primer piso de la Terminal A.
Según los voceros consultados, la granada «era del tipo española pero muy antigua y fuera de uso, estaba sin la carcaza y precintada».
• Desalojo
Apenas fue descubierta, los efectivos de seguridad desalojaron la zona, lo que provocó algunas corridas de parte de decenas de pasajeros que se aprestaban a abordar sus vuelos. Minutos más tarde, expertos del Grupo Especial de Explosivos de la PSA concurrieron al lugar y, tras analizar el artefacto, lo hicieron detonar.
Fuentes de la PSA aseguraron que el artefacto no estaba listo para explotar, por lo que la detonación se produjo como «medida precautoria», y, según un investigador, la granada fue puesta en ese lugar «para intimidar», ya que «no estaba en condiciones de provocar un atentado». Mientras se realizó la maniobra para detonar la granada, Bomberos de la Policía Federal con asiento en la aeroestación desplegaron líneas de mangueras como precaución, pero no tuvieron que ser utilizadas.
Tras la detonación, el flujo de pasajeros en el aeropuerto internacional volvió a la normalidad.
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