El departamento de la mujer que se había encadenado en los pasillos de los Tribunales porteños, para tratar de impedir el remate de la vivienda, finalmente fue ejecutado y vendido en 205 mil pesos, en el marco de una operatoria en la que se registraron incidentes y hubo daños en un bar de esta capital.
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Los incidentes se produjeron en un bar ubicado a metros de la sede de la Corporación de Rematadores, en la calle Perón al 1200, en el centro porteño.
Allí, en medio de empujones, golpes y forcejeos entre quienes se oponían al remate de la casa de la mujer e integrantes de la Corporación de Rematadores, se produjo la rotura de la vidriera del bar, aunque no hubo heridos de consideración, según lo indicado por la Policía.
El caso, que ayer ya había comenzado a tomar trascendencia luego de que la dueña de la vivienda se encadenara en los Tribunales porteños, frente al despacho de la jueza Carmen Argibay, sacó a la luz nuevamente el problema de aquellas personas que mantenían deudas hipotecarias privadas, es decir no con bancos.
En esa situación, se estima que se encuentran cerca de 13.500 familias, que habían tomado un crédito hipotecario en una escribanía e ingresaron al fideicomiso de refinanciación de deudas.
El departamento en cuestión, propiedad de la mujer que se había encadenado en los pasillos de los Tribunales, está ubicado en la avenida Cabildo y la calle Gorostiaga, en el barrio de Belgrano.
En el marco del remate, a las 8:30 de hoy, la vivienda fue vendida, de acuerdo con lo indicado en la Corporación de Rematadores.
Esa operación generó el rechazo de integrantes de la Asociación de Deudores Argentinos, quienes se enfrentaron con miembros de la Corporación de Rematadores en una confitería cercana al lugar donde se había concretado el remate.
Este caso es el primero que se produjo después de que la Cámara de Diputados aprobara la suspensión de los remates por 120 días, aunque esa medida no está vigente porque no logró luego la aprobación del Senado.
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