2 de julio 2013 - 22:46

Investigan si las muestras tomadas en edificio son de Ángeles Rawson

Investigan si las muestras tomadas en edificio son de Ángeles Rawson
Detectives de la División Homicidios de la Policía Federal remitieron este martes al Cuerpo Médico Forense dos muestras de rastros biológicos encontrados el lunes por la noche, mediante el uso de la luz ultravioleta, en el edificio de Ravignani 2360, para analizar si pertenecen a la víctima.

El juez y la fiscal participaron de una inspección ocular en el edificio de Ravignani 2360 donde se allanó nuevamente el departamento donde vive Mangeri junto a su esposa, como así también el sótano del edificio, la terraza y otros dos departamentos que estaban vacíos.

Horas antes de ese procedimiento, Mangeri fue indagado por tercera vez desde que quedó preso y se negó a declarar sobre el crimen, aunque sí se refirió a un supuesto apriete por parte de policías para que se autoincriminara en el hecho y a una amenaza previa de varios hombres que se movilizaban en un auto Polo.

En tanto, un taxista declaró ante la Justicia que la tarde en que mataron a Angeles Rawson llevó a Jorge Mangeri hasta la CEAMSE del barrio porteño de Colegiales, con dos bolsas de consorcio y que, al llegar, el contenido de una de ellas se movió y el portero le dijo que era un perro muerto. "Hay partes del relato que parecen inverosímiles, pero no tuvo fisuras y vamos a chequear toda la historia", dijo a Télam un investigador de la causa.

Según las fuentes, el testigo dijo que había recordado lo que le había ocurrido al ver el día del hallazgo del cadáver de Angeles imágenes del hecho por televisión y que se lo contó a su familia.

Las voceros judiciales dijeron que el hombre relató que el día anterior, cerca de las 14.30, él circulaba por Ravignani al 2300 por mano izquierda y un hombre salió de entre los autos estacionados, le hizo señas para detenerse y le pidió un viaje.
El hombre le dijo que tenía que cargar dos bolsas para llevar hasta la CEAMSE una más pesada que la otra.

Si bien explicó que él no quería hacer el viaje, el pasajero le ofreció poner un plástico en el baúl para no ensuciarlo y, finalmente, accedió.

Según este testimonio, como el taxista no podía hacer fuerza porque tiene un problema de cadera, Mangeri le pidió ayuda a unos transeúntes que pasaban por el lugar para cargar las bolsas y, luego, le pidió que lo trasladara unas cuadras hasta la CEAMSE.
El taxista contó que, al llegar al predio, detuvo la marcha, pero el pasajero lo hizo entrar a pesar de que el acceso está prohibido.

En ese momento, apareció un empleado de seguridad y el pasajero se bajó y comenzó a conversar con éste, tras lo cual, le hicieron poner el auto de culata y abrió el baúl para descargar las bolsas.

Según contó el taxista, el contenido de una de esas bolsas se movió y Mangeri le dijo que se trataba de un perro muerto, tras lo cual le pidió a los empleados del CEAMSE algo para golpearlo. "Le trajeron una maza, de mango corto pero de martillo grande. Mangeri lo garroteó", dijo el taxista a los investigadores.

Luego, el encargado le entregó dinero a quienes lo ayudaron y le solicitó al taxista que lo llevara nuevamente hasta el edificio de Ravignani al 2360, dijo el testigo, quien agregó que el baúl de su auto había quedado manchado con sangre y que luego lo lavó.
Las fuentes señalaron que el taxi Polo fue entregado ayer a los investigadores y peritos de la Policía Científica buscaron rastros en el interior del mismo.

Además, los pesquisas comenzaron a revisar los videos de la causa para intentar detectar el paso de este auto, especialmente, la grabación del edificio de Ravignani 2330 -ubicado a metros del inmueble en el que vivían Angeles y Mangeri-, para ver si el vehículo aparece entre las 14 y las 15, como declaró el testigo.

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