12 de agosto 2010 - 23:20
Otro robo en un edificio de Palermo
-
Cómo realizar trámites desde MiPAMI en 2026 y cuáles están habilitados
-
Burlando: "A Maradona lo mataron"
Rubén Quiroz
"Les dije que podía estar alguno de mis hijos mellizos. Uno de los ladrones se fue al fondo, recorrió el departamento, volvió y dijo `hay un pibe, pero ya está tranquilizado`", explicó Quiroz al contar que su hijo José, de 16 años, había sido reducido.
El profesional relató que lo llevaron al dormitorio donde estaba su hijo y que allí comenzaron las amenazas para obtener dinero. "Empezaron a apuntarle a mi hijo. Tenían dos pistolas, una cada uno. Comenzaron a apretarme, a decirme que querían plata, que ellos venían sólo por plata", señaló.
Quiroz afirmó que les reveló que en el taparrollos de esa habitación tenía escondidos 2.000 dólares y que él mismo les buscó las herramientas para que desatornillaran la tapa de la persiana. La víctima relató que cuando los delincuentes consiguieron ese dinero, no se conformaron y le dijeron: "Nosotros no venimos por esto, acá hay setenta mil dólares de una operación de una compra de un departamento".
Para Quiroz, el dato era falso y fue un método para presionarlo porque no tenía ese dinero en la casa y no estaba por realizar ninguna operación inmobiliaria. "Era mentira, se la juegan por si en la casa hay más dinero", dijo al respecto.
El ingeniero indicó que en esa habitación los ataron con "precintos y cinta de embalar" y que en ese momento se pusieron más violentos y le pegaron. "Recibí golpes. Me rompieron los anteojos pegándome un golpe en la cara. A mi hijo no le pegaron, me decía `papá quedate tranquilo`", recordó. El robo terminó a los "veinte o treinta minutos", según estimó la víctima, y los ladrones se fueron de la casa con un juego de llaves.
"No eran improvisados para nada, se guardaron enseguida la llave del departamento para poder salir. No estaban drogados, eran profesionales y de unos treinta años, más o menos", comentó.
Quiroz dijo que está convencido de que se trató de un "robo al azar" porque no sabían su nombre ni ningún dato suyo y se mostró satisfecho por "haberla sacado bastante barata". El profesional contó que se hizo un chequeo médico en un sanatorio privado y que más allá de algunos dolores en las costillas por los golpes, se encuentra bien.
El caso es investigado por la comisaría 19 y el fiscal de instrucción porteño Juan Andrés Necol. Mientras ocurría el asalto al ingeniero, en un departamento del sexto piso de Aráoz 1947 cuatro delincuentes armados aún mantenían a una familia de rehén tras un intento de robo.
En este caso, los asaltantes se atrincheraron unas 10 horas, durante las cuáles privaron de su libertad a la portera, su nieta, su hija y su yerno. Tras una extensa negociación con la policía, los ladrones, de entre 19 y 25 años y con antecedentes por asaltos similares, fueron liberando sanos y salvos a las víctimas y cuando llegaron sus familiares, decidieron entregarse.
En forma paralela, a la vuelta de ese edificio, en Julián Alvarez al 1800, asaltantes armados robaron a las 9 dos camionetas Honda y un auto Accord cero kilómetro de una concesionaria.



Dejá tu comentario