29 de julio 2015 - 23:56

Pese a orden judicial, sigue paro en línea 60 y volverán a cortar Panamericana

El conflicto en la Línea 60 lleva más de un mes.
El conflicto en la Línea 60 lleva más de un mes.
Choferes de la línea 60 endurecieron sus posturas al ser presionados para cobrar boleto, por lo cual decidieron volver a cortar la autopista Panamericana y no restablecer el servicio hasta recibir una respuesta a sus reclamos de reincorporar compañeros despedidos y recibir el pago de los días de huelga.

Desde las 8 de este jueves, los trabajadores realizarán un piquete en la autopista para continuar con el plan de lucha, que ya lleva más de un mes, indicó a NA el delegado Esteban Simonetta.

Anteriormente, los choferes habían anunciado que iban a salir a realizar los recorridos, pero dieron marcha atrás cuando la Justicia les exigió cobrar boleto a los usuarios. "La jueza María Servini de Cubría dijo que tenemos que normalizar el servicio cobrando boleto, pero no estamos dispuestos a hacerlo", sostuvo en diálogo con Noticias Argentinas el delegado Santiago Menconi.

Además, se quejó de que los empleados de la empresa Monsa SA no fueron citados a continuar con las negociaciones, tal como habían acordado con el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados.

El martes los trabajadores habían sido convocados para negociar y habían destacado "pequeños avances", pero tras el cuarto intermedio cuestionaron que no volvieron a ser llamados para profundizar el diálogo. "No vamos a salir a cobrar boleto hasta que reincorporen a los 53 despedidos, paguen los días caídos y finalice la persecución gremial", advirtió Menconi.

Por su parte, Néstor Marcolín, recordó que aún hay personas internadas tras la represión en la Panamericana, mientras criticó el proceder de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).

"Por vergüenza la UTA debería cerrar la boca", fustigó el trabajador, luego de que el sindicato considerara que los choferes de la empresa "están buscando un muerto". Es que el secretario general del gremio, Roberto Fernández, argumentó que no se trata de un problema laboral sino de un "capricho político de la izquierda".

"No hay despidos. Se reincorporaron todos los trabajadores en el marco de la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo. Esto es un capricho político", consideró el dirigente en declaraciones a Radio Latina. En tanto, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, anunció que el Gobierno no le depositará subsidios a la empresa mientras los servicios no sean prestados.

"No estamos otorgando los subsidios a la empresa", indicó el funcionario, al tiempo que recordó que la contribución equivale al 50 por ciento de cada boleto cobrado por la compañía a los 250.000 pasajeros de la línea que opera entre la Capital y el norte del conurbano.

Randazzo apeló "a la responsabilidad y al sentido común" de los concesionarios de la línea y de los empleados para poner fin al conflicto que "hace daño a miles de personas" todos los días porque no pueden viajar.

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