Santiago (EFE, AFP, Reuters) - El accidente cerebrovascular por el que Augusto Pinochet, de 89 años, está hospitalizado desde el sábado último no impidió que la Corte de Apelaciones de Santiago confirmara ayer su procesamiento y arresto domiciliario.
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La Sala IV de ese tribunal rechazó por unanimidad el recurso de amparo presentado a favor del ex hombre fuerte de Chile para tratar de anular el procesamiento por crímenes de la Operación Cóndor dictado el pasado día 13 por el juez Juan Guzmán. El juez procesó al general como autor de nueve secuestros y un homicidio calificados, cometidos en el marco de la Operación Cóndor, como se conoce la coordinación entre las dictaduras del cono sur para eliminar opositores en los '70 y '80.
La resolución del magistrado, que en 2000 también había procesado al ex gobernante de facto (1973-1990) en el caso Caravana de la Muerte, una comitiva militar que ejecutó a decenasde presos políticos en 1973, fue respaldada ayer por los tres miembros del tribunal de alzada.
En la resolución, de cinco páginas, los jueces consideraron que el estado de salud del inculpado no es un impedimento para que sea procesado, tal como lo había precisado Guzmán en el dictamen de primera instancia, y confirmaron también el arresto domiciliario de Pinochet dispuesto por el juez. Guzmán, no obstante, aplazó la notificación del procesamiento y el arresto hasta que se agoten las instancias de apelación, ya que la defensa ha recurrido de inmediato ante la Corte Suprema.
La defensa de Pinochet, al optar por la vía del amparo para tratar de revertir el procesamiento, apostó exclusivamente a la mala salud del ex dictador, según lo subrayó el viernes su abogado, Pablo Rodríguez, al presentar el recurso en la Corte. Rodríguez criticó al juez por hacer caso omiso de un informe psiquiátrico y neurológico según el cual la demencia subcortical que padece su cliente ha avanzado de leve a moderada.
En su resolución, Guzmán admitió el deteriorado físico de Pinochet, pero tras recordar que según las normas de procedimiento penal tal situación no es eximente de responsabilidad, afirmó que en su opinión el ex dictador no está demente, como demostró en una entrevista concedida en 2003 a un canal de televisión de Miami.
• Secuelas
El sábado Pinochet fue hospitalizado tras haber sufrido, según sus médicos, un accidente cerebrovascular con pérdida de conciencia, déficit neurológico y alteración de motricidad. El domingo los médicos dijeron que el general había salido de la crisis pero que podían quedarle secuelas, por lo que resolvieron mantenerlo en el hospital para nuevos exámenes y ayer descartaronnuevamente darle de alta. La coincidencia entre el procesamiento y la enfermedad de Pinochet llevó a algunos abogados de derechos humanos a calificar la hospitalización como «una maniobra para impresionar a los jueces», tesis que fue considerada «una canallada» por los parientes y allegados del general. Lucía Pinochet Hiriart, hija mayor del ex dictador, afirmó tras visitarlo en el hospital que pensar de ese modo «es una tontería sin sentido» y aseguró que su padre «es querido por gran parte de la población, por gente anónima y tranquila, que no está en la calle».
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