3 de octubre 2013 - 23:24
Rusia también acusó de piratería al otro activista argentino detenido
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Hernán Pérez Orsi también fue acusado de "piratería".
Hasta ahora, sólo Holanda, bajo cuya bandera navegaba el buque, ha tomado posición públicamente y ha exigido la liberación de los activistas.
Los abogados de los treinta activistas, de los cuales 16 fueron inculpados el jueves y 14 la víspera, presentaron un recurso de apelación contra la negativa de liberar a los ecologistas bajo fianza.
Alrededor de 800.000 personas, más de 100 organizaciones no gubernamentales y figuras como el actor británico Ewan MacGregor o el cantante de rock ruso Iouri Chevtchouk, firmaron un llamado exigiendo la liberación de los activistas, según un comunicado de Greenpeace.
Entre los detenidos destaca el capitán del "Arctic Sunrise", el estadounidense Peter Willcox, que dirigía el "Rainbow Warrior" en 1985.
Entre los inculpados también se halla el fotógrafo ruso Denis Siniakov, que trabajó en la AFP y Reuters en Moscú. La noticia de su detención provocó indignación en medios periodísticos rusos.
Los 30 activistas están detenidos en Murmansk (noroeste) y sus alrededores desde el 19 de septiembre, cuando un comando de los guardacostas rusos abordó el "Arctic Sunrise", que navegaba por el mar de Barents (Ártico ruso).
Algunos de los activistas habían intentado escalar una plataforma petrolera del gigante ruso Gazprom para denunciar el riesgo ecológico de la actividad petrolera. Poco después, a la sorpresa general, el comité de investigación ruso, encargado de las investigaciones criminales, inició diligencias por piratería. Los militantes niegan estas acusaciones y, a su vez, acusaron a Rusia de haber asaltado ilegalmente su barco en aguas internacionales.
El jefe del Consejo presidencial para los derechos humanos, un órgano puramente consultivo, Mikhaïl Fedotov, estimó el jueves que no hay motivos para acusar a los activistas de piratería. "Se les acusa de piratería. No creo que haya el más mínimo motivo para ello", declaró a la agencia Interfax.
El presidente ruso, Vladimir Putin, reconoció la semana pasada que los militantes "no son piratas", pero sí que violaron "las normas de la ley internacional". Si bien estas declaraciones habían despertado la esperanza de los activistas, el portavoz del Kremlin dijo el miércoles que Putin expresó únicamente "su opinión personal", y que no era "ni investigador, ni procurador, ni juez, ni abogado".



