El principal sospechoso del homicidio del joven de 18 años asesinado en un puesto de peaje de la autopista Panamericana se entregó en la tarde de ayer ante la Justicia y fue sometido a una rueda de reconocimiento ante una decena de testigos del hecho.
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Edgardo Petrocchi, de 56 años, arribó alrededor de las 14.30 a los tribunales de San Martín acompañado por su abogado, Mariano Charadía, y se puso a disposición de la fiscalía 12, a cargo de Vilma Buglini. Por razones de seguridad, pactadas con la Fiscalía antes de la entrega, el sospechoso quedó bajo custodia de efectivos de la Gendarmería nacional.
Petrocchi estaba prófugo desde el pasado domingo poco después de ocurrido el trágico hecho que terminó con la muerte de Pablo Piccioli y el posterior deceso de la abuela del joven, quien sufrió un ataque cardíaco cuando se enteró de lo sucedido. El sospechoso se entregó en momentos en que distintos testigos del homicidio se encontraban en dependencias tribunalicias para realizar un reconocimiento en base a fotografías, el cual la fiscalía de San Martín decidió suspender.
El vocero de la fiscalía, Hernán Suazo, explicó que, tras conocerse la entrega de Petrocchi, se decidió realizar directamente una rueda de reconocimiento de personas con la participación de al menos una decena de testigos. Suazo desmintió que el presunto agresor de Piccioli sea «empleado de la SIDE» y señaló que, por el momento, sólo se tiene verificado que trabaja «en una empresa de seguridad de la zona norte».
El vocero reveló que, tras entregarse a la Justicia, a Petrocchi se lo vio «en silencio y cabizbajo», alojado en el piso 11 de los Tribunales bajo la custodia de efectivos de la Gendarmería. Suazo indicó además que, hasta el momento, el arma homicida no apareció.
«No ha venido con el arma y por el momento no hay indicios de dónde puede estar», dijo el vocero. Al ser consultado sobre la fuerte custodia dispuesta para el sospechoso, Suazo explicó que «se han tomado algunas medidas de seguridad por el estado público que ha tomado la causa y por el episodio en sí que ha conmocionado a la gente». El vocero evaluó que el hecho de que Petrocchi se haya entregado «puede ser un alivio para él y para su familia». Luego, el funcionario judicial informó que el sospechoso «va a tener que prestar declaración» ante la fiscal de la causa en las próximas horas, «aunque tiene su derecho de no hablar».
Señaló además que «la familia de Piccioli está destrozada, pero están bastante acompañada por amigos», y dijo que «desde la fiscalía se le han ofrecido psicólogos, pero ya están en tratamiento con profesionales de la familia».
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