26 de febrero 2011 - 22:29

Se recupera el joven que recibió un botellazo arrojado desde un tren

Un adolescente de 17 años permanecía internado en estado delicado y aún no podía mover parte de su cuerpo, tras haber recibido un botellazo arrojado desde un tren entre las estaciones de Floresta y Villa Luro, aunque su estado experimentó una mejoría.

Juan Manuel Aguilar quedó alojado en el Instituto Médico de Alta Complejidad IMC, de esta capital, desde el jueves último, cuando sufrió el brutal ataque.

El adolescente permaneció varias horas en terapia intensiva y con respirador mecánico, aunque en las últimas horas del viernes su salud experimentó una considerable evolución que abrió una esperanza entre los médicos que lo atienden y sus familiares.

No obstante, Mónica, la madre del joven aclaró que "tiene coágulos en el lado derecho" de la cabeza y "no tiene fuerza del lado izquierdo" del cuerpo, y explicó que se debe esperar para ver "si puede caminar" y no se le quedan secuelas.

En tanto, exigió a las autoridades identificar a la persona que llevó a cabo la agresión, y reveló que hay una persona que suele arrojar objetos desde el tren contra los transeúntes. La madre del adolescente reveló que el ataque contra su hijo quedó grabado por una cámara de seguridad que está en poder de la Justicia.

"Un guardabarrera y un supervisor de la estación Floresta lo han denunciado. Tenemos que seguir insistiendo para que no haya otros casos", dijo la mujer.

Mónica, hermana del joven, aseguró que el sospechoso es "un vendedor ambulante" que está identificado y es buscado por la Policía, que habría obtenido testimonios e imágenes de cámaras de seguridad que lo incriminan.

El hecho ocurrió el jueves pasado, cuando el adolescente regresaba de estudiar y se encontraba en inmediaciones del paso a nivel del ferrocarril Sarmiento de Carrasco y Yerbal.

Aparentemente, el muchacho esperaba para cruzar la barrera cuando un joven arrojó desde del tren un envase vacío de vidrio de cerveza de un litro aparentemente dirigido a la caseta del guardia ferroviario.

El guarda, llamado Matías Giménez, aseguró que el autor de la agresión es un joven que frecuentemente arroja proyectiles contra la caseta que ocupa. Como consecuencia del botellazo, Juan Manuel cayó al piso en medio de un charco de sangre, aunque logró sacarse la remera y trató de detenerla mientras con el celular llamaba a su hermana Natalia.

"No te preocupes, estoy bien. Me pegaron un botellazo, vení para acá", atinó a decirle a Natalia, quien, como vive cerca del lugar del hecho, acudió a su ayuda mientras le avisaba de lo sucedido a su madre.

Los familiares del adolescente denunciaron que la ambulancia que debía asistir a Juan Manuel tardó casi una hora en llegar, al punto que el guardabarrera vio pasar en el tren de vuelta al presunto agresor.
En primera instancia, el muchacho herido fue trasladado al Hospital Piñero, donde le cosieron la herida y luego lo derivaron al IMC donde quedó internado ya que se constató que tenía un gran hematoma".

"El hematoma era inmenso. En estos caso hay que operar cuánto antes porque es una de esas urgencias en las que cada minuto cuenta, son casos donde la mortalidad es muy alta . Su estado era gravísimo", admitió Edgardo Zimmerman, director del Instituto Médico de Alta Complejidad.

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