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La inflación de marzo fue 4,7% y en un año llega ya al 54,7%

Educación, vestimenta y alimentos fueron los rubros que encabezaron el podio de los aumentos. Privados ya estiman un piso del 3,5% para el costo de vida en abril. El IPC en el primer trimestre se incrementó un 11,8%

La política antiinflacionaria que viene aplicando el Banco Central desde octubre parece no tener el efecto deseado, ya que la inflación volvió a acelerarse en marzo por tercer mes consecutivo, al alcanzar el 4,7%, informó ayer el INDEC. El resultado del Índice de Precios al Consumidor (IPC) superó con creces a las proyecciones de los analistas privados y de las estimaciones oficiales, que esperaban una cifra más cercana al 4%. En el primer trimestre, el costo de vida aumentó un 11,8% (se esperaba un número apenas por debajo del 11%), mientras que en los últimos doce meses acumuló un 54,7%. Anualizando los datos del primer trimestre, la cifra alcanzó el 47,2%, apenas por debajo del 47,6% de 2018.

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Estos datos dan cuenta del fuerte impacto que tiene la volatilidad del tipo de cambio sobre los precios, en un contexto en el cual, al mismo tiempo, se ve afectado el componente de los regulados, a través de las tarifas. Durante el mes, el dólar avanzó un 10,6%, en medio de la incertidumbre política que gira en torno de las elecciones presidenciales y de los malos datos que viene presentando la economía. En marzo, la inflación núcleo se ubicó en el 4,8%, acumulando un alza del 55,5% interanual, mientras que los precios regulados crecieron un 4,9% (58,9% interanual) y los estacionales, el 4,8% (40,9% en los últimos doce meses).

Entre los rubros de mayores avances se destacó el de Educación (+17,9%) por el aumento de las cuotas de los colegios y por el incremento en los precios de los últiles escolares. Más abajo se ubicaron Prendas de vestir y calzado (+6,6%) y Alimentos y bebidas no alcohólicas (+6%), que completaron el podio. Para el caso de este último hay que remarcar que la evolución del tipo de cambio suele tener un elevado impacto sobre este indicador. Por debajo del nivel general se ubicaron Comunicación (+4,4%), Restaurantes y hoteles (+4,3%), Transporte (+4,2%), ante los aumentos de colectivos, trenes y subtes, Bebidas alcohólicas y tabaco (+4,1%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (+3,8%), Salud (+3,2%), Otros bienes y servicios (+3,1%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (+2,8%), a partir de los aumentos en la tarifa de electricidad, y Recreación y cultura (+2%).

Francisco Mattig, de Consultatio, sostuvo que “sigue preocupando la inercia inflacionaria, con la inflación núcleo corriendo por encima del 3,9% de febrero y del 3% de enero”. “Todo esto en un contexto donde la base monetaria promedio de marzo fue 3,1% inferior en términos nominales respecto de la febrero y en donde la actividad económica habría mostrado una retracción con respecto al mes previo, según estimaciones privadas”, explicó. El analista estimó que en abril “puede ayudar la calma en el tipo de cambio de la mano de las subastas del Tesoro y la liquidación de agrodólares, así como la continuación de una política monetaria contractiva desde el punto de vista de los agregados”. Estimó que “la inercia inflacionaria podría seguir pesando; entramos en temporada alta de paritarias y eso también agregará presión a los precios, considerando que el Gobierno ya no tiene tanta capacidad para moderar expectativas, ni tampoco le conviene hacerlo en vísperas de año electoral”.

Para los próximos meses, el oficialismo continuará apostando por una política monetaria restrictiva a través del Banco Central para reducir la inflación e intentar llegar de la mejor manera posible a las elecciones. Para frenar la inercia inflacionaria, el Gobierno agregó nuevas herramientas, como las subastas por parte del Tesoro, para contener al dólar y evitar un mayor traslado a precios, y congelar la “zona de no intervención” por lo que queda del año, para permitir cierta apreciación del tipo de cambio (ver pág. 3). También se destaca el programa de control de precios, algo que genera ciertas dudas dentro de los analistas debido a las fallas que han mostrado este tipo de estrategias en el pasado. De todas formas, para abril, los analistas privados estiman una inflación con piso del 3,5% (esperan una cifra en torno del 4%), mientras que podría terminar el año con una cifra interanual en torno al 40%, por encima de lo que espera el REM.

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