16 de junio 2025 - 14:23

El 55% de los embarazos son no intencionales en Argentina: en adolescentes aumenta a 7 de cada 10

La ANMAT aprobó una nueva opción de anticoncepción de larga duración con foco en el sistema público

La farmacéutica presentó un implante subdérmico de larga duración que ya fue aprobado por ANMAT.

La farmacéutica presentó un implante subdérmico de larga duración que ya fue aprobado por ANMAT.

Casi el 13% de los nacimientos en el país corresponden a mujeres menores de 20 años. La mayoría de estos embarazos no son planificados y tienen consecuencias de largo plazo.

El embarazo adolescente sigue siendo una de las principales problemáticas sociales y sanitarias en la Argentina. Según datos oficiales, uno de cada diez bebés nacidos en el país es hijo de una mujer menor de 20 años. Y lo más preocupante: alrededor del 70% de estos embarazos no fueron intencionales.

Además de los riesgos médicos, que incluyen mayores probabilidades de partos prematuros y bajo peso al nacer, el embarazo adolescente suele marcar un antes y un después en la vida de las jóvenes: interrumpe o frena sus estudios, limita su inserción laboral y reduce sus posibilidades de autonomía económica.

Estas consecuencias individuales se proyectan también sobre el conjunto de la sociedad. La falta de oportunidades para las madres adolescentes impacta negativamente en la productividad del país y en el ciclo de reproducción de la pobreza, generando un círculo difícil de romper.

Un problema estructural de salud pública

El embarazo en la adolescencia no es solamente una cuestión médica o familiar. Es un síntoma de desigualdad estructural. Las estadísticas muestran que los embarazos en adolescentes se concentran en contextos de mayor vulnerabilidad social y económica, donde también es más limitada la información sobre salud sexual y reproductiva, el acceso a métodos anticonceptivos y la continuidad educativa.

Frente a esto, los especialistas insisten en la necesidad de políticas públicas sostenidas que aborden el problema desde una perspectiva integral: educación sexual integral en las escuelas, acceso universal a anticonceptivos, acompañamiento a las jóvenes embarazadas y estrategias de prevención que involucren a las familias, las instituciones y los medios de comunicación.

Embarazo no planificado: el otro gran desafío

Si bien en los últimos años se registró una leve baja en las tasas de embarazo adolescente, la proporción de embarazos no intencionales sigue siendo alarmante: siete de cada diez adolescentes que quedan embarazadas no lo habían planificado. Esto evidencia la persistencia de fallas en el acceso a derechos reproductivos y la necesidad de reforzar las políticas de prevención.

Desde distintos organismos, como la Secretaría de Niñez y Adolescencia y el Ministerio de Salud, se viene trabajando en campañas de concientización, pero la implementación territorial sigue siendo desigual y muchas veces insuficiente.

Nuevos métodos anticonceptivos

Un nuevo implante anticonceptivo subdérmico de larga duración —popularmente conocido como "chip anticonceptivo"— ya fue aprobado por la ANMAT y tiene una duración de hasta cinco años, lo que lo convierte en una opción atractiva desde el punto de vista sanitario y económico. El objetivo de la farmacéutica es que el método sea incorporado al Programa Médico Obligatorio (PMO) para que cuente con cobertura tanto por parte del Estado como de las obras sociales y prepagas.

“Este es uno de los métodos más elegidos por mujeres jóvenes. Es eficaz, de larga duración y sostenible para el sistema de salud”, destacó Philip Glaser, gerente general de la división Farmacéutica de Bayer para el Cono Sur.

El nuevo implante consta de dos varillas subdérmicas que liberan hormonas de manera sostenida. Su principal diferencial está en el tiempo de efectividad, que permite un uso prolongado sin necesidad de intervención médica frecuente. La idea de Bayer es que pueda integrarse a programas de salud reproductiva con distribución gratuita en centros públicos, como ya ocurre con otros métodos como los DIU hormonales.

Actualmente, Bayer ya comercializa en el país un DIU hormonal que forma parte del PMO. La intención es que este nuevo producto siga un camino similar. “Debemos discutir su incorporación con cada provincia, entrar en licitaciones y negociar precios”, explicó Glaser, quien remarcó que la falta de una Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias a nivel nacional —como sí existe en Brasil— ralentiza el proceso de incorporación de nuevas terapias al sistema de salud argentino.

Dejá tu comentario

Te puede interesar