5 de agosto 2026 - 22:00

Ruinas y cultura milenaria: la joya arqueológica de Tucumán que impresiona a los viajeros

Este lugar invita a vivir una experiencia distinta y adentrarse en la cultura de una histórica comunidad que aún perdura en Argentina.

Este rincón tucumano guarda una gran historia, además de contar con un imponente entorno natural.

Este rincón tucumano guarda una gran historia, además de contar con un imponente entorno natural.

Esencial Turismo

El turismo suele buscar alternativas a los lugares de siempre, que en cualquier época del año concentran una enorme cantidad de visitantes. Para quienes además quieren encontrar un valor histórico como uno de los aspectos a destacar, tendrán en Tucumán la mejor opción posible.

La Ciudad Sagrada de Quilmes no es solo un sitio interesante para la arqueología. El lugar ayuda a entender cómo vive una comunidad que sufrió las consecuencias de la colonización, donde sus pocos integrantes intentan mantener vivas las tradiciones mientras relatan cómo era la vida en aquel entonces.

Este territorio cuenta la historia de un pueblo que al día de hoy habita la región.

Este territorio cuenta la historia de un pueblo que al día de hoy habita la región.

Dónde se ubica la Ciudad Sagrada de Quilmes

La Ciudad Sagrada de Quilmes se ubica en el noroeste de Tucumán, en el corazón de los Valles Calchaquíes, al pie del cerro Alto del Rey. Está a 180 kilómetros de San Miguel de Tucumán y a 17 kilómetros de Amaicha del Valle, la comunidad más cercana.

Ocupa cerca de 100 hectáreas con áreas residenciales y, en un radio de 75 kilómetros, concentra varios poblados más: Colalao del Valle, Santa María, Cafayate y Tafí del Valle, la localidad más lejana de todas.

Qué se puede hacer en la Ciudad Sagrada de Quilmes

El principal atractivo de este lugar consiste en recorrer el complejo arqueológico. Es posible caminar de forma libre u optar por los guías locales para recorrer las antiguas estructuras de pircas, las viviendas, los talleres y los depósitos que conformaban el asentamiento.

Una vez dentro, se puede subir a través de los senderos de piedra escalonados. Así se accede a la terraza superior ubicada en la falda del cerro Alto del Rey, desde donde se consigue la mejor vista panorámica de todo el Valle Calchaquí rodeado de cardones.

Las cuatro salas temáticas que explican los orígenes del pueblo Kilme representan otra de las paradas obligatorias. En ellas se exhibe su vida cotidiana, el armamento utilizado, la vestimenta y las herramientas de siembra. Además, el auditorio proyecta un documental que relata el trágico final de esta comunidad hace más de 130 años por el avance colonizador.

Quienes aún conservan las raíces de esta tribu brindan charlas para explicar la realidad de los habitantes actuales. Por otro lado, el paseo incluye distintos comercios de artesanías con trabajos en cerámica, producciones textiles en lana de oveja o llama y platería elaborada por ellos mismos.

La gastronomía cierra esta visita con los clásicos locales: un buen locro, las empanadas tucumanas como plato estrella y los tradicionales tamales.

Cómo ir hasta la Ciudad Sagrada de Quilmes

Desde San Miguel de Tucumán se estima un viaje de casi cuatro horas debido a los 183 kilómetros de distancia. Hay que tomar la Ruta Nacional 38 hasta Acheral, girar en la Ruta Provincial 307 y, al finalizar esta, empalmar con la Ruta Nacional 40 que desemboca en el ingreso al sitio arqueológico.

No existen medios de transporte directos que salgan desde la Terminal de Ómnibus de San Miguel de Tucumán. Es necesario viajar primero hasta Amaicha del Valle y allí contratar un taxi, remís o los distintos tours que ofrecen el traslado a la Ciudad Sagrada de Quilmes.

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