21 de octubre 2022 - 00:00

Logros parciales en una aventura animada

Corre 1985. Unos convictos vascos se preparan para festejar San Fermín escapando de una cárcel no tan represora como para no dejarlos apreciar shows de música punkie, lo que no extraña ya que el creador de esta “Black is Beltza 2”, Fermín Muguruza, es un músico con más experiencia en su rubro que en los films animados. Eso a pesar de que esta es la secuela de otro film de animación adulta –aquí sólo se vio en la web- que igual que esta segunda parte está influido directamente por las películas de culto de Ralph Bakshi de los 70, como “Fritz el gato” y “Heavy Traffic”.

En esta secuela hay bastante música al principio y luego de la fuga hay un repentino cambio de personajes, dado que los evadidos aparecen en Cuba donde, casualmente, conocen a Ainhoa, una fotógrafa cuyo padre era vasco –y por lo que se ve en una foto, amigo del Corto Maltés-. Pronto la fotógrafa se encuentra en revueltas callejeras fuertemente reprimidas por la policía, y es entonces cuando la película arranca hacia un delirio conspirativo y narra el viaje de la protagonista hacia Beirut y Kabul, donde comete el grave error de salir de la capital afgana para deambular por la zona rural donde las mujeres necesitan más apoyo. Hay chistes al estilo “Rambo 3”, diálogos en numerosos idiomas y algunos momentos intensos de sexo y violencia, como un intento de violación a la protagonista que termina a todo gore.

Sin embargo, el guion no termina de cerrar, y las andanzas de Ainhoa no son tan atractivas como suponía el director, aunque a su favor hay que reconocer que siempre hay buenas imágenes. En especial, la combinación de fotos reales de guerra, como un edificio derruido, mezclado con los personajes animados logra momentos impresionantes, y es por eso y no mucho más que la película se vuelve recomendable pese a sus fallas.

“Black is Beltza 2” - Ainhoa (España-Argentina, 2022) Dir.: F. Muguruza. Animación.

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