Abatieron en Italia al principal sospechoso de cometer el atentado en Berlín
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No quedó claro cómo se las arregló Amri para llegar a Milán dado que Alemania había emitido una orden de captura europea en su contra el miércoles, dos días después del atentado.
El ministro italiano no quiso dar más detalles debido a que estaba en marcha una investigación, y lo único que se reveló es que el tunecino había llegado a Milán esa misma noche procedente de la ciudad italiana de Turín, adonde había arribado desde Chambery, en Francia.
Amri, que ayer cumplió años, llegó con el tren de la 1 a la estación Central de Milán y después tomó el metro hasta la parada de Sesto San Giovanni.
Medios italianos afirmaron que el sospechoso del atentado en Berlín viajaba sin documentos, y agregaron que además de su pistola, llevaba consigo un pequeño cuchillo y varios cientos de euros.
Según los medios, que citaron a fuentes policiales, la pistola que llevaba Amri era la misma que usó para matar al chofer polaco del camión que secuestró, cuyo cadáver fue encontrado en la cabina del vehículo. Autoridades alemanas dijeron que el camionero fue ultimado cuando Amri ya había embestido la feria.
El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, dijo que habló por teléfono con la jefa de gobierno alemana, la canciller Angela Merkel, para contarle sobre la muerte de Amri, al punto que destacó la importancia de los controles dentro del territorio de Italia y de la cooperación internacional.
En una breve comparecencia ante los medios, el jefe de gobierno italiano agradeció a las fuerzas del orden por su trabajo y especialmente a los dos agentes que participaron del tiroteo.
Gentiloni aseguró que "la atención sigue siendo máxima" y que "ninguna amenaza será desestimada".
Amri desembarcó en 2011 en Italia como inmigrante y fue encarcelado durante cuatro años por delitos como amenazas, robo y agresión y a su salida de la prisión se le comunicó la expulsión del país, pero se le perdió de vista.
Autoridades alemanas dijeron que Amri usaba al menos seis nombres y tres nacionalidades distintos en sus viajes por Europa.
El joven abandonó Túnez luego de la revuelta de la "Primavera Árabe" de 2011 y de allí se fue a Italia.
Fue transferido varias veces de una prisión de Sicilia a otra por mala conducta. Registros penitenciarios muestran que molestaba a otros internos y que trataba de instigar motines.
Cumplió tres años y medio de los cuatro de pena que le dieron por haber prendido fuego un centro de acogida de refugiados y lanzar amenazas, pero al parecer no se detectó de que estaba empezando a radicalizarse.
La madre del joven dijo que desde Italia viajó a Suiza, y luego de allí a Alemania, adonde llegó el año pasado.
Autoridades alemanas habían puesto a Amri en el radar porque lo consideraban una amenaza potencial desde mucho tiempo antes del atentado, e incluso se lo vigiló de manera secreta durante seis meses este año.
El gobierno alemán estuvo intentando deportarlo luego de que se rechazara su solicitud de asilo en julio pasado, pero no pudo hacerlo porque no tenía documentación de identidad válida y porque Túnez negó inicialmente que fuera tunecino.
Desde Berlín, el gobierno alemán mostró hoy su alivio por la muerte Amri, así como su agradecimiento a las fuerzas de seguridad italianas por su actuación.
"Todavía no ha habido una confirmación a escala de los dos gobiernos sobre lo ocurrido", indicó el portavoz del Ministerio del Interior, Tobias Plate, quien añadió que todas las informaciones apuntan a que se trata del sospechoso y que, por tanto, la primera reacción es de "alivio" por que tal persona ya no es un peligro.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, por su parte, expresó el agradecimiento de su gobierno a las autoridades italianas.
Desde el gobierno de la ciudad-estado de Berlín, su titular de Interior, Andreas Geisel, advirtió de que, pese al alivio general, se mantenía la búsqueda de posibles cómplices.
Que el principal sospechoso haya caído en Milán "no significa que se suspenda la búsqueda de posibles cómplices" y que "se dé el caso por completamente aclarado", indicó el responsable de Interior.
El ministro del Interior italiano dijo que el policía que mató al sospechoso se llama Luca Scata, de 29 años y que se encontraba en periodo de prueba.
Scata patrullaba las calles de Milán con su compañero Cristian Movio, de 36 años, cuando éste resultó herido en un hombro por un disparo del tunecino y tuvo que ser ingresado en un hospital de Monza donde será operado, aunque su vida no corre peligro.
"Hablamos de estos dos chicos como personas extraordinarias, muy jóvenes y que estaban simplemente realizando su servicio a la comunidad. Puedo interpretar el sentimiento de todo el país y decirles que Italia les agradece su trabajo", dijo Minniti.
La policía de Berlín expresó en su cuenta en Twitter, en italiano, su agradecimiento a los agentes de Milán que participaron en la operación.
Gracias y una pronta recuperación "ai colleghi feriti" (a los colegas heridos), apuntó el tuit, refiriéndose al agente en plural, aunque luego en la traducción al alemán se escribe correctamente en singular.
Diez de las 12 víctimas mortales ya han sido identificadas. Entre ellas figuran seis alemanes, el chofer polaco del camión usado en el atentado, que fue secuestrado y asesinado a puñaladas y tiros por Amri, una mujer israelí, otra italiana y otra checa.




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