Alan García a un paso de la segunda vuelta en Perú
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Alan García
Hasta ahora, ni García, cuyo gobierno (1985-1990) terminó en una severa hiperinflación y en el apogeo de la violencia terrorista de Sendero Luminoso, ha proclamado una victoria que le permitiría pasar a la segunda vuelta; ni Flores, una ex legisladora que intenta por segunda vez la presidencia de Perú, ha aceptado una derrota.
Sin esperar los resultados definitivos, Humala, un comandante retirado del ejército, temido por los inversores por su amenaza de nacionalizar los sectores económicos «estratégicos», reanudó el fin de semana su campaña para el ballottage con un discurso más moderado, a diferencia de la primera vuelta en la que primó la confrontación.
La estrategia de Humala, un novato en la política y que recién el año pasado forjó un partido para presentar su candidatura, se centró en arrebatar los votos que ganó García pues inició su gira proselitista en el norte de Perú, el fortín político del ex presidente aprista.
El discurso radicalmente nacionalista de Humala, quien ha mostrado sus simpatías por los presidentes izquierdistas de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales, asustó en la campaña electoral a los mercados de Lima y afectó negativamente los precios de los bonos peruanos en Nueva York.
Sin embargo, Humala conquistó a un tercio del electorado con un mensaje « antisistema» y contra la política liberal, que caló en los más pobres, que sienten que el actual auge económico sólo ha llevado a una mayor desigualdad en el país.
García, por su parte, tendría una nueva oportunidad de disputar la presidencia de Perú en una segunda ronda electoral pues en 2001, tras superar también a la conservadora Flores, definió la elección con el entonces candidato Alejandro Toledo, quien ganó finalmente la contienda.
Para los inversores, García, quien dice haber aprendido de sus errores del pasado, es considerado «el mal menor» y creen que el ex mandatario le ganará a Humala en una segunda ronda electoral. Por eso los mercados de valores de Perú se estabilizaron la semana pasada.
García recibió ayer un respaldo impensado en otro contexto: el del escritor Mario Vargas Llosa, uno de sus mayores críticos.
Vargas Llosa reclamó que el candidato socialdemócrata y Flores se unan en la segunda vuelta para evitar el triunfo de Humala pues, según él, sería una «catástrofe».
«Para que el Perú no se hunda una vez más en la ciénaga del autoritarismo militarista que representa Ollanta Humala, no hay otro camino que una alianza inmediata», afirmó en un artículo de opinión titulado «Razones para una alianza», que publican el diario español «El País» y el peruano «El Comercio».




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