1 de noviembre 2005 - 00:00

Alito, un juez con credencial de duro

Washington (AFP, EFE) - El nuevo candidato para la Corte Suprema que propuso el presidente de EE.UU, George W. Bush, el juez Samuel Alito es considerado un conservador a ultranza que dejó abundante constancia de ello en una larga carrera judicial.

Nacido el 1 de abril de 1950 en Trenton, Nueva Jersey, hijo de un inmigrante italiano y de una maestra de escuela, se graduó en las prestigiosas universidades de Princeton y Yale.

Actualmente miembro de la Corte de Apelaciones, cargo para el cual fue designado en 1990 por el entonces presidente George Bush padre, con jurisdicción sobre los estados de Pennsylvania, Nueva Jersey y Delaware, había sido fiscal para el distrito de Nueva Jersey, de 1987 a 1990.

Ex integrante del gobierno de Ronald Reagan, Alito trabajóen el Departamento de Justicia entre 1985 y 1987, tras haber sido consejero del abogado principal del gobierno, entre 1981 y 1985.

• Sobrenombre

Hasta tal punto es considerado un conservador que en los círculos judiciales se lo conoce con el sobrenombre de «Scalito», en alusión a su afinidad de ideas con el que quizá sea el más derechista de los jueces de la Corte, Antonin Scalia.

Como juez, una de sus opiniones más significativas fue la emitida en 1991 en el caso Planned Parenthood contra Casey. Alito fue el único juez del tribunal que se opuso a derogar una ley, vigente hasta entonces en Pennsylvania, en la que se exigía que la mujer informara al marido si pensaba abortar.

En la argumentación de su voto, Alito escribió: «La Legislatura de Pennsylvania puede haber creído, razonablemente, que algunas mujeres casadas buscan un aborto sin el conocimiento de sus esposos debido a problemas percibidos -como restricciones económicas, planes futuros, o la oposición que el esposo haya expresado anteriormente- y que podrían resolverse con una conversación previa al aborto».

En 2000 el magistrado votó con la mayoría para declarar inconstitucional una ley de Nueva Jersey que prohibía los abortos en una etapa avanzada de la gestación porque éstos no contemplaban los casos en que la vida de la madre corriera peligro. Esto, claro, no lo hace un partidario del aborto.

Como juez,
quienes lo conocen destacan unánimemente su gran inteligencia y su carácter exquisitamente educado, incluso a la hora de plantear las preguntas más duras.

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