Alito, un juez con credencial de duro
-
Francia evalúa cambios en el feriado del 1° de mayo y crece la tensión con sindicatos
-
Rusia y Ucrania acuerdan un alto al fuego por la Pascua ortodoxa
Como juez, una de sus opiniones más significativas fue la emitida en 1991 en el caso Planned Parenthood contra Casey. Alito fue el único juez del tribunal que se opuso a derogar una ley, vigente hasta entonces en Pennsylvania, en la que se exigía que la mujer informara al marido si pensaba abortar.
En la argumentación de su voto, Alito escribió: «La Legislatura de Pennsylvania puede haber creído, razonablemente, que algunas mujeres casadas buscan un aborto sin el conocimiento de sus esposos debido a problemas percibidos -como restricciones económicas, planes futuros, o la oposición que el esposo haya expresado anteriormente- y que podrían resolverse con una conversación previa al aborto».
En 2000 el magistrado votó con la mayoría para declarar inconstitucional una ley de Nueva Jersey que prohibía los abortos en una etapa avanzada de la gestación porque éstos no contemplaban los casos en que la vida de la madre corriera peligro. Esto, claro, no lo hace un partidario del aborto.
Como juez, quienes lo conocen destacan unánimemente su gran inteligencia y su carácter exquisitamente educado, incluso a la hora de plantear las preguntas más duras.




Dejá tu comentario