1 de noviembre 2005 - 00:00

Asegura el país que no habrá una cumbre antiimperialista

«Varias cancillerías de países que participarán de la cumbre nos manifestaron su inquietud sobre lo que pueda suceder en Mar del Plata. Fundamentalmente no querían que la reunión caiga en una especie de trampa antiimperialista de Hugo Chávez. Les manifestamos que no será así y que pueden venir tranquilos.» Una alta fuente del gobierno argentino, que participa directamente de las negociaciones por el contenido del documento final que se firmará en Mar del Plata, explicaba con esta frase la preocupación que muchos presidentes americanos transmitían en los últimos días, ante la posibilidad de un desmadre en cuanto al contenido de la cumbre. Según lo que explicó el negociador oficial, hubo hasta ayer una tarea diplomática desde la Cancillería argentina, de aclaración sobre las intenciones de no crear malos momentos en cuanto al contenido de las declaraciones finales. Se les recordó a los temerosos de los exabruptos la promesa que los enviados de Hugo Chávez le habían manifestado a la Argentina sobre que el venezolano no venía a Mar del Plata a «arruinar» una fiesta ajena y que cualquier embestida que incluya «faltas de respeto» hacia George W. Bush las dejará para cuando hable en la contracumbre de «Los pueblos» en el Polideportivo.

Ante las consultas reiteradas de algunos representantes sobre las verdaderas intenciones de los negociadores del documento final que se presentará el sábado, y por las preocupaciones sobre que se cuelen embestidas antinorteamericanas; también hubo explicaciones oficiales sobre este capítulo. El negociador de Néstor Kirchner explicaba que este documento «terminará siendo en cuanto a los dos temas conflictivos, el ALCA y los subsidios agrícolas lo suficientemente genérico en las definiciones hacia ambos lados». Con ello «los países que debatan en Mar del Plata quedarán lo suficientemente lejos de los Estados Unidos para que no se los considere lacayos, y lo suficientemente cerca como para que George W. Bush no los considere un problema».

En concreto, y cuando terminaron ayer a la tarde las negociaciones del Grupo de Revisión e Implementación de Cumbres (GRIC), prácticamente era un hecho que se había llegado a un acuerdo sobre la forma en que se redactarían en el documento final las cuestiones del ALCA y los subsidios agrícolas.

• Integración

En el primer caso, habrá una mención a la necesidad de avanzar en acuerdos de libre comercio que fortalezcan la integración. En el segundo, implementar sistemas de intercambio comercial más equitativos. A esto se refería la fuente argentina cuando hablaba de un documento «lo suficientemente genérico» como para no generar polémicas.

El informe final de la Cumbre que firmarán los 34 presidentes tendrá una introducción general, y siete capítulos con los siguientes títulos: crecimiento con empleo, creación de trabajo como forma de enfrentar la pobreza, la formación de la fuerza laboral, el desarrollo de las micro y las pequeñas empresas como motor del crecimiento y el marco general necesario para la creación del trabajo decente. Hoy el GRIC terminará formalmente su tarea, con las últimas cuatro reuniones en las que el contenido final del documento debería estar cerrado. El jueves, este Grupo será reemplazado por el encuentro plenario de los ministros de Relaciones Exteriores. Será entonces el momento en que Rafael Bielsa reemplace como negociador al vicecanciller Jorge Taiana. Mientras tanto, comenzarán a llegar a Mar del Plata los presidentes de los 34 países que el viernes inaugurarán formalmente esta IV Cumbre de las Américas.

Néstor Kirchner
llegará en algún momento de la tarde del jueves y hasta ayer tenía confirmadas cinco reuniones bilaterales con otros jefes de Estado. Serán con el norteamericano George W. Bush, el mexicano Vicente Fox, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el chileno Ricardo Lagos, y con el uruguayo Tabaré Vázquez. A confirmar están las reuniones con el venezolano Hugo Chávez y el colombiano Alvaro Uribe.

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