La explosión de un coche bomba en un mercado de Kirkuk produjo al menos 10 muertos y más de 50 heridos.
Bagdad, (EFE).- Al menos diez personas murieron ayer y otras 50 resultaron heridas tras la explosión de un coche bomba aparcado junto a un mercado lleno de gente en la ciudad multiétnica de Kirkuk, norte de Irak, informó la policía local.
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Según el general de la policía Burahan Wasef, el coche explotó en una hora de gran concurrencia en el mercado Al Hurriya y varias tiendas resultaron destrozadas por la detonación.
Wasef había informado anteriormente de que la cifra de muertos era de siete y la de heridos al menos 40, pero ya había avisado de que era muy probable que esos números creciesen, algo que todavía puede seguir sucediendo.
El coche había sido abandonado junto a este mercado de frutas y verdura y explotó a las 12.15 hora local (08.15 GMT), mientras muchas familias iban a las oraciones del viernes, por lo que muchas de las víctimas son mujeres y niños.
Un gran número de miembros de las fuerzas de seguridad se desplazó inmediatamente al lugar y acordonó el mercado en previsión de más bombas, mientras que testigos presenciales aseguran haber visto a muchas ambulancias evacuando a heridos.
Kirkuk es una ciudad con población suní, turcomana y kurda y ha sido el escenario recientemente de varios ataques mortales, entre ellos el de un camión bomba que dejó más de 80 muertos el mes pasado.
La minoría kurda exige que Kirkuk, rica ciudad petrolera, sea la capital del Kurdistán iraquí, y presiona al Gobierno central para que celebre un referéndum para determinar su estatus, como recoge la propia Constitución.