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Debido a la escasez de medios, desde hace días se multiplicaron los incidentes en la región: hubo saqueos en las casas, asaltos y varias personas resultaron heridas. Los iraquíes de esta región, mayoritariamente chiítas, ya se vieron completamente privados de medios desde hace años por el régimen de Saddam Hussein, que desciende de los sunnitas y los desprecia profundamente. La guerra sólo ha agravado sus penurias.
Según el único médico de esta ciudad, se necesitan urgentemente medicamentos básicos como analgésicos, antibióticos y sueros, además de remedios para la gastroenteritis, debido al agua en mal estado que los habitantes de la región están bebiendo.
Los cientos de víctimas civiles y los cuantiosos daños materiales que sufrió el sur de Irak como consecuencia de los bombardeos aliados exacerbaron el rechazo de la población chiíta iraquí, histórica enemiga del régimen de Saddam Hussein, hacia las tropas estadounidenses y británicas, lo que podría retrasar su avance hacia Bagdad.
•Problemas
«Los estadounidenses construyeron su estrategia pensando que la guerra sería un paseo, que serían recibidos calurosamente por los iraquíes -chiítas y no chiítas-y que llegarían a Bagdad rápidamente», afirmó Mustafa al Hamarneh, director del Centro de Estudios Estratégicos de la Universidad de Ammán. «Pero las cosas no sucedieron así y ahora se encuentran con problemas políticos y militares», dijo el profesor.
Muchos, incluso en el mundo árabe, consideraban que los chiítas, cuya rebelión contra el gobierno de Hussein tras la guerra de 1991 fue cruentamente reprimida, recibirían a los soldados de Estados Unidos como «libertadores» en las ciudades del sur, como Bassora, Nassiriyah, Najaf y Kerbala, sus bastiones. Sin embargo, fue precisamente en esa zona en donde las tropas estadounidenses encontraron la más dura resistencia.
Según el analista, los sentimientos nacionales de la mayoría chiíta iraquí son más fuertes que su pertenencia religiosa y «el ejemplo mejor», afirma, «fue su lucha junto al régimen musulmán sunnita de Saddam Hussein en la guerra de 1980-1988 contra el chiíta Irán. Esto es así porque se considera esta guerra más una guerra colonial que una guerra de liberación».



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