Brasil: Rousseff y Serra lanzaron la campaña electoral de cara a los comicios de octubre
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José Serra - Dilma Rousseff
También encabezó una marcha por el centro de Porto Alegre, en la que fue ovacionada por cientos de personas, que por adelantado la aclamaron como "la primera presidenta de Brasil".
Tenía planeado almorzar en un mercado popular, pero cambió de planes debido a que unas 2.000 personas se congregaron en el lugar con la intención de saludarle o tomarse fotos con ella y la policía dijo que no podría garantizar la seguridad.
Antes de eso, en un mensaje difundido a través de la red Twitter, instó a los brasileños a "tomar las calles desde hoy" y a "defender con su voto" las "conquistas sociales" alcanzadas bajo el Gobierno de Lula, su mentor político y quien propuso su candidatura al PT.
Serra, por su parte, se puso en campaña en la ciudad de Curitiba, capital de Paraná, donde presentó su primera oferta concreta dirigida a las mujeres, lo que fue interpretado como un claro guiño al electorado femenino, en el que intenta calar profundo la candidatura de Rousseff.
"Vamos a acelerar la atención sanitaria para todos", dijo Serra, quien puso énfasis en un plan especial para las mujeres embarazadas, a las que ofreció exámenes gratuitos y atención especial en toda la red de salud pública.
Serra, a quien se le reconoce una excelente labor como ministro de Salud en el Gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003), hizo hincapié en ese sector y acusó al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, de haber relegado la atención sanitaria en sus programas sociales, dirigidos más a la distribución de renta.
También aprovechó para instar a Rousseff a "discutir ideas" y a "no huir" del debate, en alusión a la negativa de la abanderada oficialista a responder unas preguntas que les hizo llegar el diario O Globo para publicar el pasado domingo.
Serra y Marina Silva, candidata presidencial del Partido Verde (PV), atendieron el llamado del diario, pero Rousseff se negó, sin explicar las razones.
"¿Será que la candidata Dilma se rehusará a asistir a debates?", preguntó Serra ante cientos de personas que se congregaron para escucharle en una céntrica plaza de Curitiba, a la que llegó tras recorrer a pie las principales calles de la ciudad.
Rousseff jamás fue candidata a ningún cargo electivo y, según la prensa local, en su campaña dudan sobre cómo podría comportarse en un debate con Serra, que ha sido alcalde, gobernador, parlamentario y candidato presidencial.
Esta campaña será la más cara de la historia electoral brasileña y, según datos entregados a las autoridades, los tres principales candidatos tienen previsto gastar unos 225 millones de dólares.
Serra tendrá el mayor presupuesto (100 millones de dólares), seguido por Rousseff (90 millones) y por Silva, quien se ha puesto un techo de gastos de 50 millones de dólares.




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