El secretario de Estado, Colin Powell, logró que un diplomático, y no un militar, encabece la administración estadounidense en Irak. Ahora el cuestionado general designado en Bagdad por el Pentágono, Jay Garner, deberá subordinarse a Paul Bremer, considerado un halcón entre el sector de palomas de la Casa Blanca. Powell logró así restar algo de poder al responsable de Defensa, Donald Rumsfeld, la cara más visible del gobierno de George W. Bush. En tanto, se supo que un hijo de Saddam Hussein, Qussay, se apresuró a retirar mil millones de dólares del Banco Central de Irak antes del ataque de EE.UU.
Washington y Bagdad (AFP, ANSA, DPA, ASN, Reuters) - El presidente estadounidense, George W. Bush, anunció la designación del diplomático Paul Bremer como encargado de la reconstrucción en Irak por encima del general retirado designado por el Pentágono Jay Garner, en una decisión que significa un triunfo político de Colin Powell, representante del sector menos duro de la Casa Blanca.
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«Hoy tuve el honor de anunciar que Bremer aceptó la designación como enviado presidencial a Irak», declaró Bush, quien anunció este nombramiento tras una conversación en la Casa Blanca con su secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y con el propio Bremer.
El Pentágono había logrado ubicar en el centro de la escena de la reconstrucción de Irak a Garner, un hombre cuestionado por sus vinculaciones con empresas de armas que proveyeron armamento a EE.UU. para invadir Irak. Dentro del escenario de posiciones extremas que rodea a Bush, la Secretaría de Estado (cancillería) que encabeza Powell es vista como las «palomas» frente a los «halcones». Desde hace tiempo, esa cartera puja para que no sea el Pentágono que dirige Rumsfeld la cara visible en el exterior de la administración Bush.
Paul Bremer, considerado un halcón entre las palomas, fue asistente del ex secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger y es presidente de una firma de asesoramiento antiterrorista para grandes empresas. También fue asistente del ex secretario de Estado William Rogers y tuvo un puesto de alta exposición entre 1986 y 1989, cuando se desempeñó como encargado del departamento antiterrorismo de la cancillería norteamericana. Tras la carrera diplomática, durante la cual fue también embajador en Holanda, Bremer, de 61 años, pasó a trabajar en la consultora política de Kissinger, una de las firmas de lobby más poderosas de Washington. Luego pasó a presidir la firma Marsh Crisis Consulting.
El general T ommy Franks mantendrá el control de todo el personal de las fuerzas armadas de la coalición, unos 135.000 hombres, según explicó la Casa Blanca.
Por otro lado, cinco grupos de la ex oposición a Hussein mantuvieron en Bagdad conversaciones sobre la era post-Saddam Hussein, en vísperas de un encuentro con responsables norteamericanos. El encuentro ocurrió un día después de que el general retirado Garner designara esas cinco facciones como posibles integrantes del núcleo de un gobierno interino «con rostro iraquí» que se constituiría a mediados de mayo.
Por otra parte, la Agencia Estadounidense para el Desarrollo (USAID) encargó a una empresa norteamericana, Skylink Air and Logistic Support, la recuperación de los tres principales aeropuertos internacionales de Irak, según un comunicado.
El contrato, de 2,5 millones de dólares, prevé que Skylink Air suministre la asistencia técnica necesaria para restablecer el buen funcionamiento de los aeropuertos de Bagdad, Mossul (Norte) y Basora (Sur) con el fin de facilitar ayuda humanitaria. Son así ocho las empresas estadounidenses que ya recibieron contratos millonarios para reconstruir Irak.
Mientras tanto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) reclamó a Estados Unidos que se esfuercen más para restablecer la seguridad en Irak.
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