Hugo
Chávez
imaginó
ayer,
rodeado de
guardaespaldas
y
algunos
gauchos
uruguayos,
que no hay
nada más
natural que
el socialismo
en el
paisaje
latinoamericano.
No
explicó las
razones de
tamaña
inspiración.
Hugo Chávez se encontró ayer con su destino sudamericano. Emulo de mandamases de variada ideología, aventajó a sus modelos de ayer, de hoy y de siempre al superar con los miembros de su custodia personal a la cantidad de habitantes del pueblo que visitó en el Uruguay. En una gira previa a la cumbre del Mercosur en Montevideo, el presidente de Venezuela estuvo junto a Tabaré Vázquez en la localidad de Bolívar, que tiene 148 habitantes. Los custodios que suelen acompañar a Chávez cuando sale de su país rondan los 200. Hannah Arendt discurrió con sabiduría sobre la personalidad autoritaria y, entre los signos que la caracterizan, incluyó como rasgo central la creencia irracional en las conspiraciones. Chávez cree que lo rodean los enemigos que se quieren cobrar el rencor con sangre y vive sumergido entre guardaespaldas.
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Cuando visitó Nueva York en setiembre pasado para la Cumbre del Milenio en la ONU, el gobierno de los Estados Unidos les rechazó las visas a los dos centenares de custodios con quienes intentó ingresar.
Le dijeron que podía entrar con una pequeña comitiva con algún guardaespaldas personal, pero que la seguridad estaba a cargo, como la de los demás mandatarios visitantes, del Servicio Secreto.
La reacción de Chávez fue hacer un llamado público desde la representación de Venezuela ante la ONU a residentes venezolanos con papeles en orden y con militancia chavista que quisieran cuidar a su jefe. De esa forma pudo volver a rodearse de los doscientos custodios, la mayoría desarmados pero atentos a cualquier agresión.
En países de Estado débil, como la Argentina, Chávez suele ingresar con su ejército particular que, como ocurrió en la contracumbre de Mar del Plata, directamente desplazó a la Policía local. Tanto que en el estadio mundialista de esa ciudad el personal que hacía cacheo de armas y pedía documentos y acreditaciones era venezolano, y también cubano, ya que ha sumado Chávez personal de esa nacionalidad, como en su hora lo hizo Salvador Allende cuando era presidente de Chile.
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