28 de noviembre 2006 - 00:00

Chavista ecuatoriano se lanza contra petroleras y padece a los mercados

Rafael Correa,luego de daruna conferenciade prensa enGuayaquil en laque anunció elrumbo de sufuturo gobierno.El presidenteelecto afirmóque fortalecerásu amistad conHugo Chávez yles exigirá mása las empresaspetrolerasextranjeras queoperan en elpaís.
Rafael Correa, luego de dar una conferencia de prensa en Guayaquil en la que anunció el rumbo de su futuro gobierno. El presidente electo afirmó que fortalecerá su amistad con Hugo Chávez y les exigirá más a las empresas petroleras extranjeras que operan en el país.
Quito (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El izquierdista Rafael Correa, virtual presidente electo de Ecuador, anunció ayer que presionará a las petroleras extranjeras -golpeadas por la nacionalización en Bolivia- y los acreedores externos, en un gobierno que privilegiará el trato económico con Venezuela antes que el libre comercio con Estados Unidos. Asimismo adelantó que renegociará los contratos de asociación con las multinacionales por considerarlos lesivos, y advirtió que no revisará la anulación de las operaciones de la estadounidense Occidental Petroleum (Oxy), acusada de violar la ley. «Se renegociarán los contratos porque muchos de ellos son un atraco para el país. De cada cinco barriles se nos llevan cuatro, es la participación más baja en la región», declaró Correa, un ex ministro de Economía de 43 años amigo del presidente venezolano Hugo Chávez.

Correa anticipó igualmente que buscará el regreso de Ecuador a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la que se retiró en 1992 por incumplimiento con el programa de cuotas. «En general será una estrategia de nuestro gobierno buscar la unión con otros países para enfrentar los poderes hegemónicos», afirmó el izquierdista, quien anunció un acercamiento con el gobierno de Chávez que incluiría la reestructuración de la deuda externa.

«Sería maravilloso acercarnos a países como Venezuela, que nos puede ayudar muchísimo porque tiene 53.000 millones de dólares en reservas líquidas por los excedentes petroleros», sostuvo.

  • Inversión social

  • Asimismo, anunció que privilegiará la inversión social sobre el pago de la deuda externa -de 10.277 millones de dólares-, parte de la cual considera ilegítima. «El servicio de la deuda externa estará condicionado a las necesidades de la población ecuatoriana y no al revés», apuntó. «¿Qué es primero, pagarles a los acreedores, muchos de ellos que representan deuda ilegítima, o dar empleo, salud y educación al pueblo? Para nosotros primero pasan los compromisos nacionales», señaló.

    Mientras tanto, el designado ministro de Economía, Ricardo Patiño, dijo que «es posible que llamemos a los acreedores para conversarsobre las condiciones de pago» y añadióque «tenemos la necesidad de revisar algunostramos de la deuda y lo haremos con respeto a los acreedores, pero también con frontalidad».

    Al tiempo que abrió la puerta a Venezuela, Correa descartó un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y esto, sumado a las críticas a la Comunidad Andina de Naciones (CAN) -a la que considera moribunda-, lo acerca al Mercosur, como ocurrió con Chávez.

    «Garantizamos que por la falta de un TLC no se perderá una plaza de empleo», sostuvo Correa, quien aseguró que el gobierno subsidiará a los sectores que pueden perder competitividad ante los acuerdos firmados por Colombia y Perú con Washington.

    «Vamos a superar la larga noche de la triste historia neoliberal», sentenció Correa al perfilar su política económica, que conservará la dolarización, si bien mantiene las críticas a esa medida monetaria.

  • Cambio radical

    Además, enfatizó que «habrá un cambio radical del modelo económico y social, que ha producido la emigración de tres millones de ecuatorianos en los últimos años. El neoliberalismo que se ha aplicado en América latina ha sido un desastre total», concluyó Correa.

    A pesar de estas declaraciones, Estados Unidos aseguró estar «listo» para «trabajar» con el futuro gobierno de Correa a pesar de su amistad con Chávez. El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, afirmó que las relaciones entre ambos países van a «depender de las políticas que llevará a cabo y si esas políticas coinciden con nuestros objetivos».

    McCormack dio como ejemplo las relaciones con Bolivia tras la llegada al poder de Morales a principios de año: «La realidad es que hemos encontrado la forma de cooperar en Bolivia, a pesar de que no coincidimos en todo», afirmó.

    Según el portal de Internet del Tribunal Superior Electoral (TSE), con 19.163 (52,34%) de las 36.613 mesas del país contabilizadas, Correa obtenía 2.178.662 votos, que representan 67,03% del total parcial, mientras que Alvaro Noboa conseguía 32,97%. El nuevo gobierno asumiría el 15 de octubre.
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