Chiitas celebraron la Ashura en medio de atentados del Estado Islámico
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Con actos de autoflagelación, conmemoran el martirio del imán Husein, asesinado en el año 680.
En los últimos diez días, unos 4,5 millones de fieles han visitado Kerbala, declaró a la AFP el general Qais Jalaf Rahaima, responsable de la seguridad para la región.
"Continuaremos celebrando al imán a pesar de la amenaza terrorista", declaró Saad Jassem. 35 años, oriundo de la ciudad de Najaf.
Karim Husein, procedente de la ciudad portuaria de Basora, en el sur de Irak, dijo que participar en las conmemoraciones es también "un mensaje dirigido a los políticos iraquíes", criticados desde hace dos años por la corrupción y la alta de reformas.
"El imán Husein se levantó y se rebeló contra los dirigentes corruptos", destaca.
En Líbano, varias decenas de miles de partidarios del movimiento chiita Hezbolá, desfilaron en el suburbio sur de Beirut, bastión de ese partido, y en las ciudades de Hermel (este), bint Jbeil y Nabatiyé (sur).
Los fieles, que enarbolaban banderas de Yemen y de Hezbolá, respondieron al llamado del jefe del partido Hasan Nasralá, que este año dedicó la conmemoración a la solidaridad con los rebeldes chiitas hutíes que luchan contra la intervención de Arabia Saudita en Yemen.
El Hezbolá, partido apoyado por Irán y bestia negra de Arabia Saudita, combate también en Siria en apoyo del gobierno de Bashar al Asad.
En Afganistán, la Ashura fue enlutada por los ataques contra las mezquitas de Karte Saji y Karte Char de Kabul, que dejaron 16 muertos y 54 heridos, según el ministerio del Interior.
El atentado no ha sido reivindicado y los insurgentes talibanes (mayoritariamente sunitas) se declararon ajenos al hecho.
"Estamos profundamente afectados por este ataque contra civiles", afirmó en Twitter el portavoz de los talibanes Zabihullah Mujahid, que no menciona el segundo ataque.
Los chiitas son a menudo blanco de grupos extremistas sunitas, particularmente en Irak.
Pero en los últimos meses, el Estado Islámico perdió una gran parte del territorio que había conquistado en Irak en 2014 y las fuerzas iraquíes están preparando la ofensiva final contra Mosul, su último bastión en el país.



