31 de mayo 2021 - 00:00

Colombia: la militarización de Cali y de otras ciudades incrementa la tensión

Esa ciudad, la tercera del país, cayó en el caos el viernes, por lo que el presidente conservador intervino la seguridad. La ola de protestas no cesa y aumenta la preocupación por posibles violaciones a los derechos humanos. La ONU reclamó una investigación independiente.

REACCIÓN. Miles de bogotanos salieron ayer a las calles para manifestarse contra los piquetes y a favor del despliegue del Ejército en Cali y otras ciudades de Colombia.

REACCIÓN. Miles de bogotanos salieron ayer a las calles para manifestarse contra los piquetes y a favor del despliegue del Ejército en Cali y otras ciudades de Colombia.

Cali - El rebrote de la violencia en la ciudad colombiana de Cali, bajo control militar en el marco de multitudinarias protestas, se convierte en motivo de preocupación en medio de denuncias de que el Gobierno de Iván Duque actuó de espaldas a la legalidad y perpetró una suerte de golpe de Estado y de reclamos internacionales para que una comisión independiente investigue posibles violaciones de los derechos humanos.

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, expresó ayer su inquietud por la represión de las protestas y pidió una investigación “independiente” sobre las muertes.

“Es esencial que todas las personas que presuntamente causaron lesiones o muerte, incluidos funcionarios del Estado, estén sujetas a investigaciones rápidas, efectivas, independientes, imparciales y transparentes, y que los responsables respondan ante la ley”, dijo la expresidenta chilena Bachelet en un comunicado.

El Ejército reforzó el sábado la seguridad en la tercera ciudad colombiana ante la violencia que había dejado 13 muertos en la víspera, en medio de las protestas que estallaron hace un mes contra el gobierno de conservador de Duque.

El sábado por la noche apenas se veían unos pocos vehículos y personas en las calles donde en la víspera se habían enfrentado manifestantes, policías y civiles armados incluso con fusiles. Restos de barricadas y escombros reflejaban el caos que envolvió a esta ciudad de 2,2 millones de habitantes, que está bajo toque de queda nocturno.

Trece personas murieron el viernes en diferentes episodios, entre ellas un funcionario de la Fiscalía que mató con su arma a dos manifestantes que bloqueaban una vía. La turba se abalanzó sobre el hombre –que estaba fuera de servicio– y lo linchó, según el ente investigador.

“En el sur de la ciudad tuvimos casi una guerra urbana donde muchas personas no solamente perdieron la vida, sino que también tuvimos una importante cantidad de lesionados”, dijo el secretario de Seguridad, Carlos Rojas, a Caracol Radio.

“Pido que se ponga fin a todas las formas de violencia, incluyendo el vandalismo, y que todas las partes sigan hablando, para que se garantice el respeto por la vida y la dignidad de todas las personas”, declaró Bachelet.

En tanto, miles de personas marcharon ayer en Bogotá vestidas de blanco para exigir el fin de las protestas y los bloqueos de rutas, así como para expresar su apoyo a las fuerzas de seguridad tras un mes de manifestaciones.

En un mes de protestas fallecieron por lo menos 59 personas. Los heridos superan los 2.300 entre civiles y uniformados, según el Ministerio de Defensa.

La ONG Human Rights Watch asegura haber recibido “denuncias creíbles” de 63 muertes, 28 de ellas relacionadas con las manifestaciones.

Duque ordenó desde Cali el despliegue de tropas bajo la figura de la asistencia militar que faculta al Ejército a apoyar a la policía en tareas de control.

El senador Iván Cepeda, del opositor Polo Democrático Alternativo, anunció que denunciará penalmente al ministro de Defensa, Diego Molano, por haber violado el artículo 22A de la Constitución Nacional y advirtió que el envío de militares a ciertas zonas de país para sofocar las protestas constituye “un golpe de Estado”.

Según el legislador, reconocido militante por los derechos humanos, el decreto 575 del 28 de mayo no es simplemente una norma de orden público, pues “sustituye la autoridad civil en buena parte de territorio nacional por autoridades militares”. El decreto se aplica en los departamentos de Cauca, Valle del Cauca, Nariño, Huila, Norte de Santander, Putumayo, Caquetá y Risaralda y para los municipios de Cali, Buenaventura, Pasto, Ipiales, Popayán, Yumbo, Buga, Palmira, Bucaramanga, Pereira, Madrid, Facatativá y Neiva.

“Con esa decisión y con los hechos que han venido ocurriendo quedan normalizadas de facto las desapariciones, las ejecuciones y las torturas que está cometiendo por doquier la Policía Nacional”, aseguró el senador en un video.

En total 1.141 militares asumieron la vigilancia de Cali. En un decreto firmado la noche del viernes, Duque activó un dispositivo de apoyo militar de unos 7.000 hombres para 10 departamentos afectados por bloqueos viales.

En los barrios deprimidos de Cali, donde se registran los peores episodios de violencia, la llegada de los militares suscita temor.

Desde el 28 de abril se movilizan a diario multitudes para protestar contra el gobierno por los abusos policiales y el manejo de la crisis económica que trajo la pandemia.

Colombia vive un inédito levantamiento popular que detonó con una propuesta de Duque para aumentar impuestos a la empobrecida clase media con el fin de tapar el hueco fiscal dejado por la pandemia. El mandatario cedió a la presión de las manifestaciones y archivó la iniciativa, pero la violencia policial agravó el malestar.

Rechazado por 76% de la población, Duque intenta desde hace dos semanas negociar una salida a la crisis con el frente más visible de las protestas. Sin embargo, se encuentra bajo presión de su partido, el derechista Centro Democrático, que reclama mano dura a un año de elecciones.

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