El presidente Luiz Inácio Lula da Silva enfrentaba hoy la primera marcha en su contra desde que asumió el gobierno, que es organizada por los gremios de los empleados públicos en protesta por el proyecto oficial para reformar el sistema de jubilaciones y pensiones.
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Miles de trabajadores se concentraban hoy al lado de la Catedral de Brasilia para marchar luego hacia el Ministerio de Previsión Social, el Palacio de Planalto, la sede del gobierno, y el Congreso, donde por la tarde entregarán una propuesta alternativa al proyecto del gobierno.
La manifestación obligó a Lula da Silva a concentrar sus actividades en el Palacio de Alvorada, la residencia presidencial, donde se reunía con su colega argentino, Néstor Kirchner, quien está realizando su primer viaje al exterior desde que asumió ese cargo.
La Central Unica de Trabajadores, de izquierda, fundada hace 20 años por Lula da Silva y otros sindicalistas, participa de la organización de la movilización y sus voceros dijeron que esperan juntar a 20 mil personas.
El proyecto de reforma previsional de Lula da Silva afecta en especial a los empleados públicos: establece un tope a sus jubilaciones, grava con un impuesto del 11 por ciento a los retiros que superan los 550 dólares y aumenta en 7 años la edad del retiro.
Según el gobierno, la reforma es la única salida para solucionar el crónico déficit del sector.
Es la primera marcha en contra de Lula da Silva desde que asumió la Presidencia, el 1 de enero.
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