18 de noviembre 2009 - 09:44

Corte Suprema de Brasil dejó en manos de Lula la extradición de Battisti

Cesare Battisti.
Cesare Battisti.
El Superior Tribunal Federal (STF) de Brasil autorizó, por cinco votos favorables y cinco contrarios, la extradición a Italia del ex militante ultraizquierdista Cesare Battisti, acusado en su país de cuatro asesinatos practicados en la década del 70.

No obstante, y también por cinco votos a cuatro, la Corte Suprema decidió que su fallo no es determinativo, y no obliga al presidente Luiz Inacio Lula da Silva a cumplirlo.

El voto decisivo fue formulado en la noche del miércoles por el magistrado Eros Grau, quien afirmó que la decisión de cumplir o no la decisión le corresponde a Lula, quien deberá hacer frente a "cualesquier consecuencias legales a nivel nacional o internacional" de la decisión que adopte.

Según la analista política Eliane Cantanhede, el fallo del STF pone en difícil situación a Lula, quien el lunes pasado, tras entrevistarse en Roma con el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, anunció que cumpliría la decisión de la Corte Suprema, si fuera "determinativa".

En un comentario publicado en el portal UOL, Cantanhede afirmó que, si opta por extraditar a Battisti, el mandatario brasileño generará insatisfacción entre sus aliados de izquierda.

Por otra parte, si decide no entregarlo, generará un deterioro en las relaciones con Italia, que llegó a retirar temporalmente a su embajador de Brasilia en enero pasado, después que el ministro de Justicia, Tarso Genro, concediera a Battisti el estátus de refugiado, en una decisión que fue anulada en septiembre por la misma Corte Suprema.

En la semana pasada, el STF suspendió la segunda sesión sobre el caso, cuando el "marcador" apuntaba cuatro votos en favor de la extradición y cuatro en contra.

El propio presidente de la Corte Suprema, Gilmar Mendes, definió la disputa, al pronunciar su voto en favor de la extradición de Battisti, bajo el argumento de que los crímenes atribuidos al italiano fueron delitos penales, y no políticos, pese a que el acusado era en ese entonces miembro de la organización Proletarios Armados por el Comunismo (PAC).

Battisti, quien niega haber cometido los asesinatos de que es acusado, inició el jueves pasado una huelga de hambre, en un intento de presionar la Justicia y el gobierno de Brasil a impedir su extradición a Italia, y ayer aseguró que tiene "mucha confianza" en un desenlace favorable para su caso.

El ex militante izquierdista y actual escritor de novelas policiales se encuentra arrestado desde 2007 en Brasil, donde vivió en la clandestinidad durante casi tres años.

Battisti se fugó de Italia en 1981 y vivió clandestinamente en México durante ocho años antes de trasladarse a Francia, donde reconstruyó su vida bajo la protección de la "Doctrina Mitterand", que negaba la extradición de ex militantes de grupos armados que hubiesen renunciado a la violencia.

El ex militante abandonó Paris después de que el Consejo de Estado francés puso fin definitivo a esa política de tolerancia del gobierno Mitterand.

Dejá tu comentario

Te puede interesar