El ex mandatario socialdemócrata Alan García ganó el domingo la presidencia de Perú al derrotar al nacionalista Ollanta Humala y cerrar el paso al interés del gobernante venezolano, Hugo Chávez, de extender su influencia en Latinoamérica, según resultados oficiales.
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El triunfo de García se produjo luego de una reñida campaña en la que tuvo que lidiar con Chávez, un declarado opositor de Estados Unidos que mostró su abierto respaldo a Humala, quien reconoció su derrota en una conferencia de prensa.
García, que en su anterior mandato entre 1985 y 1990 sumió al país en la peor crisis económica de su historia, obtuvo el 55,4 por ciento de los votos, mientras que Humala logró un 44,5 por ciento con el 77,3 por ciento de las actas escrutadas, anunció la oficina electoral de Perú.
"Hoy día el país le ha dado un mensaje mayoritariamente en favor de la independencia nacional, de la soberanía nacional y ha derrotado el esfuerzo del señor Chávez de incorporarnos a su estrategia de expansión del modelo militarista y retrógrado que ha pretendido implantar en Latinoamérica", dijo García.
Tras los resultados, las celebraciones de centenares de personas a favor de García no se hicieron esperar e incluyeron referencias al presidente venezolano.
"Chávez escucha, Alan presidente", repetían a gritos los manifestantes en las afueras de la casa de García. "Hoy ganó el Perú, ganó el voto contra el intervencionismo", dijo José Luis Muñoz, de 47 años, un trabajador textil.
La campaña de la segunda ronda electoral se caracterizó por duros ataques personales entre García y Humala y la constante intervención del presidente Chávez en el proceso, que llevó a que la relación diplomática de Caracas y Lima llegara a su peor momento en años tras el retiro de sus embajadores.
Chávez recordó permanentemente el pasado de García y lo llamó "ladrón" y "sinvergüenza". Para el analista del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Nueva York, Patricio Navia, el triunfo de García frena la influencia de Chávez en la región, quien pretende formar un eje de izquierda al que se han plegado los presidente de Cuba, Fidel Castro, y de Bolivia, Evo Morales.
"Esto representa un retroceso para el proyecto de Chávez, aunque creo que tanto García como Chávez van a repensar sus estrategias y van a bajar el tono de sus declaraciones. No creo que vayan a cortar relaciones", afirmó Navia.
"Chávez seguirá apoyando a Humala y hará las paces con García. Lo mismo hizo con (el ex presidente Ricardo) Lagos en Chile y con (el presidente Alvaro) Uribe en Colombia", acotó.