Descartó Lula tomar medidas populistas

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Brasilia (Reuters, ANSA, diarios locales) - La economía de Brasil, la mayor de América latina, es todavía «muy vulnerable», dijo ayer el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien rechazó cualquier «locura» en el campo económico, ratificando así su opción por políticas fiscales y monetarias estrictas.

«A la economía brasileña tuvimos que tratarla con el cuidado que necesita ser tratada, sin la prisa y el triunfalismo con los que muchas veces algunos quieren que la tratemos, porque nosotros somos aún una economía muy vulnerable», dijo el mandatario en un discurso en el sur del país.

Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), asumió la presidencia en 2003, en medio de una crisis de confianza causada justamente por el temor que generaba su llegada al poder con un bagaje de líder sindical.

Sin embargo, el presidente conquistó la confianza de los inversores al aplicar una política económica ortodoxa y, tras un 2003 en que el Producto Bruto Interno (PBI) subió apenas 0,54%, la economía mostró una robusta recuperación en 2004 con un crecimiento de 4,9%.

• Perspectivas

El mandatario enfrenta ahora una delicada crisis política que afectó sólo levemente a los mercados financieros. Sin embargo, sondeos entre empresarios sobre perspectivas para el corto plazo mostraron un deterioro en las expectativas en los negocios, las contrataciones y las inversiones. El temor a que la crisis lleve al gobierno a dar un giro populista fue mencionado en los últimos días. La declaraciones de ayer del presidente lo desvirtuaron.

Lula, al hablar en el estado de Rio Grande do Sul, indicó que «aún
tenemos problemas serios y no podemos jugar en esta parte para no tener un retroceso, porque un retroceso lleva años y años de recuperación».

Al elogiar las realizaciones de su administración, criticó a la de su antecesor, Fernando Henrique Cardoso, y aseguró que los años '90 fueron «una década perdida».

En una aparente alusión a Cardoso, dijo que «lo que incomoda a mucha gente en este país es que nosotros no hicimos ninguna locura».

Y agregó: «Ese acierto de nuestro comportamiento incomoda a algunas personas. Al final de cuentas, viene ese tal Lula, que sólo tiene un curso de SENAI (el instituto donde se formó como tornero) y nosotros que pasamos tantos años en la facultad, gobernamos este país y no conseguimos» éxito.

Por otro lado, el senador
Eduardo Suplicy, un histórico miembro del PT, aseguró que «Lula necesita reflexionar sobre las ventajas y desventajas de la reelección», informó la versión on line del diario «Folha de Sao Paulo».

Suplicy dijo, además, que «Lula debe demostrar con firmeza que los objetivos mayores que llevaron al PT a la victoria en 2002 -ética política, justicia y perfeccionamiento de las instituciones- prevalecen hasta el final de su mandato», publicó «Folha».

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