Kuwait y Washington (Reuters) - A tan sólo horas de que se cumpliera el ultimátum que George W. Bush le diera a Saddam Hussein para que éste abandonara el país junto a sus hijos y ante la imponente movilización de tropas estadounidenses y británicas registrada ayer en la frontera entre Kuwait e Irak, 17 soldados del ejército iraquí decidieron abandonar sus armas y rendirse, según informó en su página de Internet el diario «The New York Times», que citó a fuentes militares de los Estados Unidos ubicadas en Kuwait. Otras informaciones señalaban que el número podía incrementarse con el correr de las horas.
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Según el artículo, los solados no serán considerados prisioneros de guerra -ya que al momento de rendirse el conflicto aún no había comenzado- y quedarán bajo la custodia de la policía de fronteras con Kuwait. En los últimos días, el gobierno estadounidense viene llevando a cabo una intensa campaña de intimidación contra el ejército de Irak, con el objetivo de que sus soldados se rindan sin pelear. Una de las tácticas elegidas por las fuerzas armadas de Estados Unidos es el lanzamiento de volantes, en los cuales intiman a los soldados iraquíes a rendirse. El martes por la tarde, los aviones estadounidenses y británicos arrojaron 1,4 millón de panfletos; ayer, lanzaron otros 2 millones, sobre 29 centros militares y civiles ubicados en el sur de Irak.
La campaña de intimidación se centra sobre todo en el sur del país, ya que la intención de los altos mandos estadounidenses es que las tropas iraquíes no opongan resistencia y les despejen el camino hacia el norte, adonde hay campos de petróleo alrededor de Basora y camino a Bagdad.
En los volantes, se les recomienda a los soldados iraquíes abandonar sus tanques y vehículos y reunirse en un grupo desarmado al menos a un kilómetro de distancia desde donde se encuentra el arsenal bélico. Los panfletos también sugieren a los iraquíes colocar banderas blancas en los vehículos y que sólo los oficiales de alto rango conserven sus armas, siempre que éstas no tengan un alto poder de destrucción.
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