Detienen a 36 personas que integraban red de narcos
-
El vicepresidente de EEUU dice que hubo un "malentendido" en el acuerdo con Irán
-
Trump se reúne con el secretario de la OTAN para evaluar su salida de la organización
Han intervenido unos 450 agentes italianos pertenecientes a la Policía del Estado en Friuli, Venezia, Giulia y Veneto, con la colaboración de los Servicios de Prevención Antimafia, Escuadra Móvil Septentrional y con la Escuadra Móviles de Udine, Pordenone, Trieste y Gorizia, así como de los servicios de helicópteros y guías caninos.
En España, más de 50 agentes pertenecientes a la Udyco-Central, así como a las comisarías de Lérida, Gerona y Castellón lograron localizar a los dos capos de un cártel de la localidad colombiana de Buenaventura.
Sus integrantes eran individuos de origen latinoamericano, mayoritariamente procedentes de Buenaventura, afincados en la región italiana de Udine y propietarios de clubes de alterne en los que se ejercía la prostitución de mujeres.
Las gestiones practicadas demostraron una conexión italo-colombiana para la importación clandestina de cocaína que era introducida en el país a través de "mulas", correos que la transportaban en cavidades corporales, y en envíos postales camuflados.
La droga venía impregnada, incluso, en ropas e indumentarias, maletas y objetos diversos, que posteriormente eran sometidas a procesos químicos para, desde Colombia y a través de España y Holanda, ser finalmente distribuida en Italia.
Para la distribución de la droga utilizaban tres procedimientos: la prostitución ejercida en apartamentos regentados por mujeres de origen colombiano, los ambientes de locales nocturnos y clubes de alterne gestionados y frecuentados por colombianos, y el conocimiento personal directo del vendedor colombiano y el comprador.
Los integrantes de la red utilizaban códigos establecidos, de difícil comprensión, que hacían referencia a las cantidades de cocaína con las que traficaban.
La decodificación de estas comunicaciones permitió una serie de intervenciones policiales, que afectaron a la importación de más de 50 kilogramos de cocaína que se produjeron en Pordenone (entre julio y noviembre de 2003), en Trento (en julio del año pasado), en Alessandria (en diciembre de 2003) y en Lérida en noviembre del pasado año.
La Policía ha verificado que también se extorsionaba a familiares de determinados individuos en Colombia o se les amenazaba sobre un eventual homicidio por "ajuste de cuentas".
La intervención policial ha evitado la comisión de varios homicidios que estaban orientados a resolver problemas internos de la organización.
Algunas de las detenciones se han practicado cuando intentaban abandonar Italia para regresar a su país de origen en aeropuertos o en la frontera, portando en la mayoría de los casos documentación falsa.
La investigación continúa abierta, puesto que otros dos colombianos con permiso de residencia en España han sido localizados en un país no especificado de Latinoamérica.




Dejá tu comentario