La Habana (EFE, ASN) - La crisis energética de Cuba, que ayer obligó al gobierno de Fidel Castro a ordenar apagones de seis horas diarias en La Habana, amenaza con volver a desquiciar la economía de la última dictadura comunista de América latina.
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Según el programa de racionamiento eléctrico, los cortes se producirán de lunes a viernes. Sin embargo, los sábados y domingos se hará una rotación en los grupos de municipios habaneros «para evitar la repetición de las afectaciones de los mismos».
Los apagones forman parte de un duro conjunto de medidas anunciadas esta semana por el vicepresidente cuba-no, Carlos Lage, para enfrentar el grave déficit de gene-ración eléctrica en la isla, tras una avería en la mayor termoeléctrica del país en mayo pasado, y que ha motivado cortes de luz de hasta once horas. El cierre de 118 empresas, la reducción en media hora de la jornada laboral y la paralización de las actividades productivas cuya recuperación sea posible en los meses venideros, son algunas de las medidas tomadas por el gobierno cubano. Todo esto, se descuenta, tendrá un fuerte y negativo impacto en la economía.
El 5 de mayo pasado, la termoeléctrica Antonio Guiteras sufrió una seria avería, lo que contribuyó a hacer más constantes y largos los apagones que se venían produciendo en la isla.
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