Washington - Los líderes del Congreso y de a Casa Blanca se están acercando a un acuerdo por un paquete de ayuda económica por el covid-19 de casi 900 mil millones de dólares para asistir a individuos y negocios, y ayudar a que la vacuna contra el covid-19 llegue a millones de personas.
El Congreso de EE.UU. ultimaba detalles para un nuevo plan de estímulo por u$s900 mil millones
Se prevé que el paquete incluya ayudas a las pequeñas empresas y los desempleados y más fondos para distribuir las dosis contra el nuevo coronavirus en todo el país.
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Joe Biden asumirá este miércoles en una ciudad de Washington vallada.
Lo informaron ayer tres fuentes familiarizadas con las negociaciones, citadas por NBC News.
El paquete emergente incluirá, probablemente, beneficios federales mejorados por desempleo, financiamiento para pequeñas empresas y más dinero para distribuir las vacunas covid-19 en todo el país.
Si bien el monto en dólares de los pagos de estímulo aún no fue determinado, algunos asistentes dijeron que podría ser de 600 dólares por persona, aunque algunos consideran que podría ser más alto.
Los negociadores aún no han acordado un tope de ingresos para los pagos directos, como se hizo en la ronda anterior de pagos aprobada en marzo, poco después que estalló la pandemia que obligó a cerrar el país durante algunas semanas.
No se espera que la propuesta, que aún está siendo discutida en sus términos, incluya protecciones de responsabilidad para los empleadores o fondos estatales, dos puntos conflictivos en las negociaciones que impidieron que el Congreso aprobara una legislación sobre el covid-19 durante meses.
Ayer los líderes de ambos partidos, demócratas y republicanos, parecían más optimistas de lo que habían estado en meses.
“No es un trato cerrado todavía. Pero estamos muy cerca”, dijo el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, demócrata por Nueva York. Las nuevas señales de progreso llegan tras un día de reuniones entre los cuatro líderes del Congreso.
Un acuerdo rompería con meses de estancamiento y francotiradores partidistas, al tiempo que daría una nueva esperanza para un paquete de ayuda antes de las vacaciones a medida que aumentan los casos de covid-19 en Estados Unidos.
“Hicimos un gran avance hacia la elaboración de un paquete de ayuda pandémica específico que podrían aprobar ambas cámaras con mayorías bipartidistas”, dijo hoy el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, republicano por Kentucky. “Nos comprometimos a continuar con estas discusiones urgentes hasta que tengamos un acuerdo, y acordamos que no nos iremos de la ciudad hasta que hayamos promulgado la ley”, agregó.
“Por supuesto, existe un fuerte deseo de garantizar que haya pagos directos para los estadounidenses que han estado luchando mes tras mes”, señaló el presidente del Caucus Demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, demócrata de Nueva York.
En ese contexto, la Reserva Federal dijo que la economía estadounidense sigue recuperándose del impacto del coronavirus aunque todavía evoluciona en niveles inferiores a los de antes de la pandemia, y recién en 2023 podría verse una recuperación del mercado laboral.
La Fed, el banco central estadounidense, mantuvo por lo tanto sin cambios sus bajas tasas de interés de referencia entre 0 y 0,25% a pesar de una mejora de sus previsiones sobre la economía para 2020, 2021 y 2022.
El organismo espera así una caída del Producto Bruti Interno (PBI) de 2,4% este año y un crecimiento de 4,2% en 2021 y de 3,2% en 2022. En septiembre anticipaba una contracción del PBI de 3,7% en 2020, antes de una suba de 4% en 2021 y 3% en 2022.
El comienzo de la vacunación masiva contra el coronavirus en Estados Unidos despierta la esperanza de que la economía pueda comenzar a retornar a la normalidad, pero el aumento de contagios también hace temer una nueva ola de cierres de comercios para bajar la movilidad y contener el avance de la enfermedad.
Las últimas novedades sobre la vacuna son “muy positivas” pero el impacto económico de la vacunación masiva es incierto, afirmó el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
“Es difícil comprender el alcance y las implicaciones económicas de la vacuna”, declaró en conferencia de prensa luego de la última reunión del año del comité de política monetaria del banco central estadounidense.
La Fed también mejoró sus pronósticos para el empleo, de una tasa de paro de 7,6% a 6,7% al final de este año.
Pero advirtió que recién en 2023 la tasa de desempleo podría retornar a un nivel próximo al de febrero de 2020, antes de que estallara la pandemia, del orden de 3,5%.
“La actividad económica y el empleo continuaron mejorando, pero siguen muy por debajo de sus niveles de comienzos de año”, señaló la Fed en su comunicado difundido al término de la última reunión de su comité de política monetaria de este año, también la última de la era Donald Trump en la Casa Blanca.
Añadió asimismo que la crisis sanitaria continuará pesando sobre la actividad económica y “presenta riesgos considerables a mediano plazo”.
La Fed mantendrá sus tasas cercanas a cero para fomentar el consumo y la inversión hasta que la economía se recupere de la crisis.
El organismo indicó además que hasta que no se produzcan “progresos sustanciales” en el mercado laboral y en materia de inflación, también mantendrá sus compras de bonos.
La Fed retomó su programa de compra de activos en la primavera boreal, para inyectar liquidez en la economía y facilitar el crédito a tasas bajas. Actualmente compra unos 120.000 millones de dólares mensuales divididos en 80.000 millones para bonos del Tesoro y 40.000 millones para productos financieros atados a créditos hipotecarios.
Contrariamente a lo esperado por los analistas, la Fed no mencionó que fuera a aumentar el tiempo durante el cual mantiene los bonos.
El presidente de la Fed se refirió al demorado nuevo plan de ayuda económico que debaten desde hace meses los legisladores en el Congreso, a poco de que expiren, luego de Navidad, los últimos beneficios en curso para algunos desempleados. “Los argumentos a favor” de un nuevo plan de ayuda “son muy sólidos”, declaró Powell.
“Con la expiración de los subsidios por desempleo, la expiración de las moratorias de desalojos, la propagación del virus, tanto las familias como las empresas necesitan un apoyo” económico, argumentó.




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