6 de mayo 2002 - 00:00

Empieza ya otra batalla política

París - Con la abrumadora victoria de Jacques Chirac ayer en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, un auténtico plebiscito que confirmó en su cargo al actual mandatario frente al candidato de la extrema derecha Jean-Marie Le Pen y, a su vez, los valores republicanos y democráticos opuestos al discurso xenófobo del Frente Nacional, los franceses dicen haber despertado del mal sueño que comenzó el 21 de abril cuando se produjo el terremoto político que sacudió al país.

Sin embargo, pese a que, con más de 80% de los votos, Chirac entra en la historia como el presidente mejor electo de la V República, los analistas coinciden en que éste no deja de ser un triunfo un tanto embarazoso del centroderecha. Es que, más allá del alivio que siente ahora la población, resulta claro que una gran parte del electorado, principalmente de izquierda votó en contra de un enemigo común y no a favor del presidente candidato.

El gran temor de los neogaullistas es que esto desemboque en una nueva cohabitación con la izquierda, similar a la que asoció forzadamente a Chirac con el primer ministro saliente Lionel Jospin durante cinco de los siete años de su primera presidencia, impidiéndole el desarrollo de su programa políticos, centrado en resolver los problemas de inseguridad pero también en una importante baja de impuestos.

•Récord

Preparando ya el campo de batalla para las elecciones legislativas del 9 y 16 de junio, algunos de los miembros más destacados del gobierno de Jospin, como el ministro de Economía Laurent Fabius y la ex ministra de Trabajo Martine Aubry (impulsora de la semana laboral de 35 horas), señalaron varias veces durante los debates televisivos de anoche que Chirac tiene también el récord de ser el presidente saliente con el más bajo número de votos en el primer turno de los comicios (menos de 20%). No obstante queda por ver si, de cara a los comicios legislativos, esta izquierda que ayer se reivindicaba parcialmente de la terrible derrota que sufrió Jospin el 21, que dejó al Partido Socialista fuera de la segunda vuelta por primera vez desde 1969, es capaz de unirse para el 9 de junio y de encontrar un nuevo líder tras la renuncia del hasta ahora primer ministro.

Es cierto que en el primer turno, la izquierda y la extrema izquierda, dispersadas en 8 candidatos, obtuvieron 12 millones de votos frente a los 10 millones que obtuvo el centroderecha entre Chirac, François Bayrou del UDF, y Alain Madelin, principalmente. Para las legislativas estas agrupaciones ya acordaron participar en la llamada Unión para la Mayoría Presidencial, reforzando sus posibilidades.

•Ultima carta

La de las legislativas es en todo caso la carta que le queda por jugar a Le Pen en este proceso electoral. Si bien el líder del Frente Nacional, que soñaba con lograr ayer más de 30% de los votos, se mostraba poco después de conocerse las primeras proyecciones muy afectado por el bajo porcentaje que obtenía, afirmó una hora más tarde que iba a seguir dando combate en las legislativas. Tras criticar la «victoria equívoca, adquirida con el método soviético» de Chirac, Le Pen desafió al presidente preguntando: «En el 81% de Jacques Chirac, ¿cuánta gente hay que votará RPR (el partido del mandatario) en las elecciones legislativas?». Y advirtió también: «Tengo paciencia. No tendré que esperar mucho tiempo antes de ver desgarrarse a los aliados de esta coalición morbosa».

Es que si bien el Frente Nacional no logró captar a muchos nuevos electores en la segunda vuelta, su apoyo tampoco disminuyó, con lo que los analistas suponen que esta fuerza que representa el voto de protesta y de resistencia contra el sistema seguirá intacta el 9 de junio.

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