Encuesta revela Lula sería reelecto en primera vuelta
-
Condenaron a Eduardo Bolsonaro a más de 4 años de prisión por coaccionar a la Justicia
-
Nueva encuesta en Brasil: Silva amplía su ventaja sobre Bolsonaro en un eventual balotaje
"Alckmin está en un nivel de 18% a 20% (de intenciones de voto). Si llega al 30%, habrá segunda vuelta", dijo a la AFP uno de sus asesores. En sus cálculos, Lula verá corroída su ventaja tanto por Alckmin como por Heloísa Helena, que puede llegar a 10%, y por otros candidatos menores, estimó.
Alckmin también piensa poner el acento de su campaña en cuestiones económicas, denunciando el escaso crecimiento del PIB (2,3% en 2005, menos que todos los países emergentes).
Pero Lula, pese a que su candidatura recién será oficializada a fin de mes, está ya en franca ofensiva, y el jueves desafió a la oposición a exhibir por televisión las "torturas" infligidas a muchos de sus colaboradores que tuvieron que dar explicaciones ante comisiones parlamentarias que investigaban las denuncias de corrupción.
Alckmin calificó esas declaraciones de "cinismo" y recordó que el principal argumento del presidente desde el inicio de los escándalos fue decir que "no sabía" que el PT tenía un sistema ilegal de fondos electorales.
El hecho de haber sustraído el cuerpo a los escándalos y su amplio favoritismo no dan sin embargo total tranquilidad a Lula.
"La oposición no consiguió destruir el mito Lula, pero buena parte de su electorado va a votarlo sin entusiasmo, simplemente porque no ve otra alternativa", dijo un asesor gubernamental que pidió el anonimato.
"Lula sigue trabajando con el miedo de perder, de que surja una nueva situación en los escándalos o de que el PSDB lance una campaña para involucrar a amigos o familiares suyos", añadió.
Otros vientos empujan hacia la victoria de Lula, que parece estimulado por la batalla política.
El PIB brasileño creció 3,4% en el primer trimestre respecto al mismo periodo de 2005, y Alckmin tendrá que esforzarse para explicar que ese buen resultado se debe en parte al bajo nivel de la actividad en 2005.
El asesor gubernamental afirma además que Alckmin quedó mal parado por la ofensiva lanzada en mayo por el crimen organizado contra policías de Sao Paulo, estado que gobernó desde 2001 hasta marzo pasado.
El colaborador de Alckmin indica que su campaña se centrará también en el tema de la seguridad, para explicar a la población que las leyes para combatir el crimen organizado "dependen del presidente de la República" y no de los gobernadores, que las aplican.
El calendario tampoco ayuda a Alckmin, según los oficialistas. La Copa del Mundo de Fútbol de Alemania absorberá durante un mes la atención de los brasileños y puede prolongar sus efectos si la 'Seleção', gran favorita, sale campeona.
"Todo eso llega en muy mal momento para la oposición, precisamente cuando Alckmin tenía que empezar a recuperarse", comentó el asesor gubernamental.



