16 de noviembre 2005 - 00:00

Escándalo en España por vuelos secretos de la CIA

Madrid y Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer que investigará el caso potencialmente «gravísimo y no tolerable» de aviones supuestamente utilizados por la CIA para trasladar prisioneros islamistas hacia cárceles clandestinas, que habrían hecho al menos 10 escalas en el archipiélago español de las islas Baleares.

Si se confirmara la denuncia, que tomó proporciones de escándalo, «estaríamos en presencia de hechos gravísimos, de hechos no tolerables en ningún caso» y que necesitarían «respuestas evidentes a nivel de relaciones entre gobiernos», declaró el ministro de Interior, José Antonio Alonso, en una entrevista concedida a la cadena de televisión privada « Telecinco».

«Cuando se denuncia cualquier supuesta irregularidad, esa denuncia se investiga, y es lo que hicieron las fuerzas de seguridad del Estado, la Guardia Civil y se lo hace también a nivel de la Fiscalía. Ahora está en manos del juez y veremos cuáles son sus conclusiones», explicó Alonso.

El ministro de Defensa, José Bono, moderó luego en declaraciones a la prensa las afirmaciones de su colega de Interior, al considerar que no existe «ninguna prueba o indicio» de «actividades ilícitas» por parte de la CIA en territorio español, un caso revelado ayer por la prensa que causó conmoción en medios políticos locales.

«No estoy en disposición de poner en el banquillo al gobierno ni a Estados Unidos, un país amigo y aliado, por meras suposiciones de las que no tenemos ninguna prueba, ningún indicio y ningún fundamento», declaró Bono. Pese a que se encomendaron las investigaciones, no quedó en claro si el gobierno estaba al tanto de lo ocurrido.

Citando un informe de la Guardia Civil, el diario «El País» afirmó ayer que cuatro aviones utilizados por la CIA para transportar prisioneros sospechados de terrorismo hacia cárceles secretas -denominadas «sitios negros»- habrían hecho al menos 10 escalas en Palma de Mallorca-Baleares entre el 22 de enero de 2004 y el 17 de enero de 2005. Esto cubre el último tramo del gobierno de José María Aznar y el primero de Rodríguez Zapatero, quien asumió en abril de 2004.

Algo similar habría ocurrido en Suecia entre 2002 y este año, según denunció la agencia local TT.

Según «El País», el informe de la guardia civil contiene la identidad de los ocupantes de los aviones, dotados de « estatuto diplomático» en vuelos « privados». El diario publicó incluso la matrícula de los aparatos que hicieron escala en Palma de Mallorca.

La primera parada fue efectuada por un Boeing 747 procedente de Argelia que despegó al día siguiente de Palma de Mallorca hacia Macedonia, donde habría embarcado un ciudadano alemán identificado como
Jaled el Masri «para trasladarlo hacia una prisión de Kabul sin ningún control judicial», siempre según el matutino.

• Coincidencias

«El País» destacó que uno de los aviones identificados « coincide con la aeronave utilizada por Estados Unidos para transportar prisioneros desde Libia a la base estadounidense de Guantánamo, en el extremo occidental de Cuba, y un avión que aterrizó junto a otro aparato en Bagdad el día de la detención de Saddam Hussein». Los aviones de la CIA también habrían efectuado escalas en el archipiélago de las Canarias, según la coalición Izquierda Unida - Verdes (ICV), que reclamó una comparecencia a puertas cerradas del ministro Alonso y del jefe del CNI ante una comisión parlamentaria.

El informe de la guardia civil fue solicitado por el juez de instrucción de las islas Baleares,
Antonio García Sansaloni, ante quien ciudadanos españoles presentaron una demanda conjunta sobre los « aviones prisiones» de la CIA.

Ese informe concluyó, sin embargo, en que no se demostró ninguna actividad ilícita de sus ocupantes, por lo cual el fiscal de las Baleares pidió el archivo del caso.

Según «El País», el juez Sansaloni se declaró incompetente en la causa en beneficio de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española con sede en Madrid.

El Departamento de Estado y la CIA se negaron a comentar la información
. En cambio, el vocero del Pentágono, Bryan Whitman, que dijo desconocer el contenido de la información, sí explicó que su país no necesitaba informar sobre este tipo de traslados. «Normalmente no hablamos de los movimientos de los detenidos salvo que sean transferidos o liberados hacia otro país», dijo. «No hablamos por motivos de seguridad», agregó.

• Distanciamiento

Las relaciones entre España y Estados Unidos son distantes desde que el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero retiró las tropas españolas que su predecesor, Aznar, había desplegado en Irak.

A principios de noviembre, el diario «The Washington Post» indicó que la CIA habría enviado a más de 100 sospechosos de terrorismo a una red secreta de cárceles, creada tras los atentados del 11 de setiembre de 2001 debido al carácter ilegal de esas detenciones en Estados Unidos.

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