España: multitudinarias marchas contra ETA

Mundo

Madrid (EFE).- A favor de la paz, la vida, la libertad y en contra del terrorismo, miles de personas se manifestaron ayer en Madrid y otras ciudades de España, y mostraron así su repulsa por el atentado cometido por la banda terrorista ETA hace quince días.

Ese atentado causó la muerte de dos ciudadanos de Ecuador, cuya comunidad residente en España y sobre todo en Madrid nutrió también las filas de la protesta de ayer y reclamó el fin de la violencia cometida por ETA, que con ese acto terrorista puso fin a su tregua y detonó el incipiente proceso de paz en marcha.

La manifestación de Madrid fue la mayor celebrada ayer, y en ella participaron unas 175.000 personas o 210.000, según las estimaciones de la delegación del Gobierno en la capital y la Comunidad autónoma de Madrid, respectivamente.

Pero otras grandes ciudades españolas, como Bilbao, Pamplona, Zaragoza, Santander o Santiago de Compostela también escucharon corear en sus calles los gritos de miles de personas a favor del fin del terror de ETA.

"Por la paz, la vida, la libertad y contra el terrorismo", era el lema de la pancarta en blanco y negro que encabezó la manifestación de Madrid, y en la que figuraba también una paloma de la paz.

Esa paloma con la palabra "Paz" y el lema "Contra el terrorismo" aparecía también en los carteles que portaban muchos de los participantes en la movilización contra el atentado perpetrado con una furgoneta cargada de explosivos que destruyó un aparcamiento de la terminal 4 del aeropuerto madrileño de Barajas.

Aplastados bajo la montaña de hierro y hormigón del garaje derruido murieron los ecuatorianos Carlos Alonso Palate, de 35 años, y a Diego Armando Estacio, de 19.

A la hora prevista, 18.00 hora local (17.00 GMT) y entre aplausos y exclamaciones a favor de la paz y contra el terrorismo, arrancó la cabecera de la manifestación desde la céntrica Plaza de Colón, con destino a la emblemática Puerta de Alcalá, uno de los símbolos de Madrid, donde se leyó el manifiesto que puso fin a la marcha.

Los convocantes fueron las dos grandes centrales sindicales españolas, Comisiones Obreras (CC.OO., de orientación comunista) y la Unión General de Trabajadores (UGT, socialista), junto con la Federación Nacional de Asociaciones de Ecuatorianos en España (FENADEE).

Al frente de la manifestación se encontraban los líderes de esas organizaciones, los ministros de Trabajo, Jesús Caldera, y Cultura, Carmen Calvo, el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, y otros destacados políticos.

También hubo una numerosa representación del mundo cultural y artístico en la movilización, que contó con la presencia de varios escritores como José Saramago, Rosa Regás y Almudena Grandes, encargada, junto a la inmigrante ecuatoriana Lucía Rosero, de leer el manifiesto en la Puerta de Alcalá.

Sin embargo, no acudieron la principal fuerza de la oposición, el Partido Popular, ni la Asociación de Víctimas del Terrorismo, muy censuradas por su ausencia en la marcha.

Su líder, Mariano Rajoy, argumentó el viernes que "no se sabe qué se pide" en estas manifestaciones y no está claro "qué pretenden" sus promotores.

Ante los miles de concurridos junto a los arcos de la Puerta de Alcalá, el presidente de la FENADEE, Santiago Morales, lanzó varios vivas por la paz y la libertad, y dio gracias al pueblo español por esta condena.

En estos momentos, "España, Ecuador y el mundo estamos juntos", clamó Morales.

En la lectura del manifiesto final, la ecuatoriana Rosero, que comenzó con una cita del Premio Nobel Octavio Paz, pidió el fin de ETA y la consecución de la paz.

"Estamos aquí para condenar con toda nuestra rabia y nuestro pesar este repugnante crimen", dijo Rosero.

Por su parte, la escritora Almudena Grandes lanzó un "no al terrorismo, un no a ETA", y un "sí a la paz, sí la libertad, sí a la unidad para derrotar al terrorismo".

El manifiesto concluyó con el grito en lengua quechua "Shuc makila, shuc yuyaila, shuc shungulla" y su traducción al español, "¡Un sólo puño, un sólo pensamiento y un sólo corazón!"

En la segunda mayor manifestación celebrada ayer, la de Bilbao, en el País Vasco, los máximos responsables de los cinco partidos de esa comunidad autónoma reclamaron a ETA que atienda al "clamor" de la ciudadanía de Euskadi, con el abandono definitivo de la violencia.

Cerca de 80.000 personas, según la policía municipal, tomaron parte en esa marcha que terminó frente a la escalinata del Ayuntamiento de Bilbao y reclamó también la paz y "el diálogo".

En esta manifestación no participaron ni la ilegalizada Batasuna, brazo político de ETA, contraria a condenar a esta organización, ni tampoco el Partido Popular, que rechaza tajantemente el diálogo y cualquier acercamiento a los terroristas.

Dejá tu comentario