1 de noviembre 2005 - 00:00

España: nacimiento real suma pedidos de cambio constitucional

El príncipe Felipe se presentó ayer feliz ante la prensa. Tras el nacimiento de su primera hija, Leonor, apoyó la idea de una reforma legal que equipare los derechos sucesorios de hombres y mujeres.
El príncipe Felipe se presentó ayer feliz ante la prensa. Tras el nacimiento de su primera hija, Leonor, apoyó la idea de una reforma legal que equipare los derechos sucesorios de hombres y mujeres.
Madrid (AFP, EFE, ANSA, LF) - El nacimiento de Leonor, la hija de los príncipes de Asturias, reavivó ayer el debate sobre la reforma de la Constitución española de 1978, que privilegia a los varones en el acceso al trono. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ratificó su compromiso de alterar el texto constitucional para eliminar esa discriminación contra las mujeres, aunque se descuenta que se tratará de un proceso largo y complejo.

La infanta Leonor, nacida el lunes a la madrugada en Madrid, es el séptimo nieto de los reyes de España, Juan Carlos y Sofía, y es la segunda en la línea de sucesión al trono detrás de su padre, Felipe de Borbón. La pequeña podrá llegar a ser reina, es decir ser jefa del Estado español, si es hija única o si sólo tiene hermanas, pero si tuviera un hermano sería necesario cambiar el artículo 57.1 de la Constitución española.

• Preferencia

Aunque la Carta Magna vigente garantiza la igualdad entre hombres y mujeres, en el caso de la sucesión a la Corona establece expresamente la preferencia del varón sobre la mujer siempre que ambos ocupen el mismo grado. La mayoría de los dirigentes políticos, tanto de izquierda como de derecha, que ayer saludaron el nacimiento de la infanta Leonor, respaldaron esa posible reforma constitucional, que cada vez se hace más presente en el panorama político de este país, debido, básicamente, a las reformas estatutarias que impulsan diversas regiones autonómicas como Cataluña o País Vasco.

En una declaración institucional, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, saludó la continuidad dinástica que garantiza la llegada de la nueva heredera y, aunque ratificó su promesa de reformar la Constitución, aseguró que el nacimiento de la pequeña «no altera» el calendario previsto, es decir al término de la actual legislatura, en 2008.

«No hay ninguna alteración en el calendario previsto para la reforma de la Constitución», afirmó Zapatero, por lo que se realizará al final de la legislatura ya que requiere la aprobación del Congreso, su inmediata disolución, la convocatoria a elecciones y un posterior referéndum.

El nacimiento de Leonor «no representa ningún apremio adicional. No hay ninguna razón para meterle prisa», comentó por su parte el ministro de Justicia,
Juan Fernando López Aguilar. La reforma es «seguramente conveniente para adecuar el valor mayoritario que los españoles profesan, que es el valor de la igualdad, a la regla de sucesión de la corona y por tanto, eliminar la preferencia del varón respecto de la mujer», agregó.

El propio príncipe Felipe fue consultado en la rueda de prensa que ofreció en la clínica, cuatro horas después de ser padre, si había nacido una reina.

«No ha nacido una reina. De momento ha nacido una infanta. Pero la lógica de los tiempos indica que, si se produce la reforma que está prevista, o que propone el gobierno, y que deberá valorar y decidir las cortes generales (Congreso), además creo que plasmando el sentir mayoritario de los españoles, así será», respondió.

El problema es que Zapatero enfrenta la necesidad de reformar la Constitución en momentos en que arrecia la polémica por la llamada reforma territorial del Estado.
«Si se abre el debate de la reforma de la Constitución por el nacimiento de la infanta Leonor, nadie puede negar que un Congreso no entre a debatir todos los puntos de la Carta Magna», afirmó el número dos del gobierno catalán, Joseph Bargalló, a dos días del debate legislativo del controvertido Estatuto de Autonomía de Cataluña, que da a esa región un grado mucho mayor de autarquía fiscal, lo que es resistido por la oposición de centroderecha.

Si la reforma sobre el derecho de sucesión de la Corona se demora, se corre el riesgo de que los príncipes tengan antes un hijo varón, lo que impediría a la infanta Leonor quedar primera en la línea sucesoria.

En lo que respecta al aspecto social del nacimiento, la familia real expresó su alegría. Según la reina Sofía, Leonor es una niña «gordita y redonda», que goza de buena salud. La infanta nació la madrugada del lunes en la clínica Rúber Internacional de Madrid, donde la princesa de Asturias,
Letizia Ortiz, dio a luz seis horas después de ser internada.

La alegría de la familia real fue expresada por los propios reyes, quienes ayer fueron a conocer a la recién nacida, que pesó 3,5 kilogramos y vino al mundo mediante cesárea.

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