Fiscalía pide 30 años de prisión para Fujimori
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Alberto Fujimori, ex presidente peruano
"Soy inocente y no acepto esta acusación fiscal", gritó ofuscado el ex mandatario, levantando los brazos y apuntando con el índice derecho.
San Martín advirtió a familiares del ex presidente y congresistas fujimoristas presentes en la sala, que habían aplaudido vivamente al ex jefe de Estado, que no aceptará manifestaciones por parte de los asistentes.
"Acusado Fujimori, aquí mando yo, tranquilo, tiene usted que respetar las directivas del tribunal", replicó San Martín, quien le dijo al ex presidente que tendrá oportunidad de defenderse.
La primera audiencia comenzó a las 10.00 horas (15.00 GMT), después que Fujimori ingresó a la sala judicial, habilitada en la sede de la dirección de operaciones especiales de la policía nacional, en el distrito limeño de Ate, este de la ciudad.
Después de que Fujimori, exaltado, terminó su alocución, San Martín suspendió la sesión para las 15.00 horas, pero debido a que el ex presidente sufrió una crisis de hipertensión arterial, la audiencia se postergó hasta el miércoles.
El fiscal Peláez reclamó "un debido proceso" y "una sentencia justa", y pidió que Fujimori pague una indemnización de 100 millones de soles (unos 33 millones de dólares) a los familiares de las víctimas de los casos Barrios Altos y La Cantuta, y a dos agraviados por el delito de secuestro, el periodista Gustavo Gorriti y el empresario pesquero Samuel Dyer.
El tribunal supremo procesa a Fujimori por homicidio calificado y lesiones graves por los crímenes en Barrios Altos y La Cantuta, perpetrado por el grupo Colina y también por el delito de secuestro en perjuicio de Gorriti y Dyer.
En el caso, se presentaron 43 testigos, a excepción de Montesinos, quien en su momento, dijo San Martín, deberá comparecer en las audiencias.
En un ambiente contiguo a la sala se sentaron tres de los cuatro hijos de Fujimori, entre ellos la congresista Keiko Sofía, además de legisladores y ex legisladores fujimoristas, observadores de grupos de derechos humanos y decenas de periodistas peruanos y extranjeros.
Por su lado, Gisela Ortiz, representante de los familiares de los asesinados en La Cantura, opinó que era previsible que Fujimori se escudara en la lucha contra el terrorismo para negar las supuestas "atrocidades" cometidas contra los derechos humanos en su gobierno.
En tanto la ex esposa de Fujimori, Susana Higuchi, dijo que percibió al ex mandatario "tenso, nervioso y un poco acabado" físicamente, durante la primera audiencia del llamado "histórico juicio" contra Fujimori, el primero en ser juzgado tras su extradición de Chile, el 22 de setiembre.




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