París (EFE) - Entre 430.000 personas, según la policía, y más de 800.000, según los sindicatos, se manifestaron ayer en Francia, convocadas por los gremios de empleados públicos para rechazar en la calle y con huelgas el plan de reforma de las pensiones del gobierno de centroderecha de Jean-Pierre Raffarin.
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El número de manifestantes era inferior al de la movilización unitaria contra la reforma que paralizó los transportes en todo el país el pasado 13, pero rebasó la del pasado 3 de abril. Según la policía, ayer desfilaron 38.000 personas en París y 35.000 en Marsella (100.000 en cada una, según los sindicatos), 20.000 en Toulouse, 12.000 en Lille y Burdeos, 15.000 en Grenoble y 10.000 en Rouen.
En la movilización, convocada por seis de las siete federaciones sindicales de estatales, el personal docente tuvo la mayor presencia, ya que, además de por las pensiones, protesta contra el traslado de miles de puestos previsto por la descentralización y por la falta de medios en la enseñanza.
Tras la destacada movilización de ayer, las organizaciones sindicales francesas de la Educación convocaron otra para el jueves y llamaron al personal a continuar la protesta y a «decidir reconducir la huelga dondequiera que sea posible».
También les pidieron a los docentes que se unan a la movilización nacional del sector público y privado convocada para el domingo, tres días antes de que el plan gubernamental de reforma de las pensiones sea aprobado en consejo de ministros, al que solicitaron la retirada de los proyectos gubernamentales.
Según el Ministerio de la Función Pública, 34,34% del personal de los ministerios secundó hoy la huelga.
En la educación, el porcentaje osciló entre 21,8% y 52,4% (frente a 55% y 74% el día 13), según se tratara de escuelas, colegios o institutos, dijo el Ministerio de Educación, mientras que los sindicatos cifraron el seguimiento en 75%.
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