Frenética actividad de Bush y de Kerry para atraer a los indecisos
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George W. Bush y John
Kerry, ayer, en algunas de las últimas postales de la campaña presidencial.
«El pueblo cubano debería ser liberado del tirano.» La frase fue pronunciada por el presidente Bush en Florida, el estado que le permitió obtener la presidencia en 2000 por una diferencia de 537 votos tras un polémico escrutinio avalado por la Corte Suprema. Florida, con 27 delegados para el Colegio Electoral, vuelve a ser un distrito que podría ser decisivo, y en él pesa la comunidad cubana anticastrista, que aporta 900.000 electores, único segmento entre los hispanos en el que Bush es favorito.
«Los próximos cuatro años mantendremos la presión para que el regalo de la libertad finalmente llegue a los hombres y mujeres de Cuba», agregó Bush antes de partir a otro estado con pronóstico incierto y peso decisivo, Ohio.
Allí inició la jornada Kerry, al asistir a una misa católica en Dayton, para terminarla en Tampa, Florida. «Los comicios del martes son una elección sobre qué tipo de país y de sociedad vamos a tener», afirmó el senador por Massachusetts, en una intervención llena de citas y referencias bíblicas.
El promedio de las últimas encuestas a escala nacional coloca a Bush ligeramente por delante (48 a 46 por ciento), lo que es considerado, sin embargo, un empate técnico debido al margen de error estadístico. En cuanto al Colegio Electoral (CE), que es donde se definirá la elección de acuerdo con el sistema indirecto que impera en EE.UU., la proyección de delegados asegurados también favorece a Bush, aunque nada está dicho. Bush tendría ventaja en estados que totalizan 222 votos en el CE, mientras que Kerry va por delante en estados con 211 votos, y hay 105 votos en estados indecisos. El cuerpo está formado por 538 electores, y cada estado aporta un número proporcional al de su población. Hacen falta 270 votos para lograr la presidencia. El republicano aventaja con claridad a Kerry en Texas (34 electores), Georgia (15) y Carolina del Norte (15), entre los estados más importantes. En tanto, el opositor lidera en California (55), Nueva York (31), Illinois (21) y Nueva Jersey (15).




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