9 de abril 2007 - 00:00

Golpeados por la inseguridad, 55% de brasileños piden pena de muerte

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
Brasilia (ANSA, EFE) - El 55% de los brasileños es favorable a la sanción de una ley que autorice la pena de muerte, prohibida por la Constitución, según una encuesta publicada ayer por el diario «Folha de Sao Paulo».

De acuerdo con el sondeo realizado por la empresa Datafolha, una de las de mayor prestigio en el país, se trata del más alto índice de aprobación de la pena de muerte registrado desde 1993.

Una encuesta de la misma consultora en agosto pasado habíaregistrado 51% de apoyo a esa medida.

Datafolha interrogó a 5.700 personas en 25 de los 27 estados brasileños, los días 19 y 20 de marzo.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva no comparte la adopción de la pena de muerte ni de una legislación más severa contra los menores infractores. Pero su opinión no cuenta con el apoyo de parte del Congreso, donde hay legisladores a favor de un referendo sobre la pena de muerte, y fueron presentados varios proyectos a favorde la reducción de la edad penal.

El gobernador de Rio de Janeiro, Sergio Cabral, también impulsa la reducción de la edad de imputabilidad.

  • Reforma constitucional

    Para que la pena de muerte sea ley previamente debería reformarse la Constitución de 1988, que en su artículo V, dice que sólo puede ser instituida en caso de guerra.

    El asesinato del niño Joao Helio Fernandes cometido en Rio de Janeiro en febrero, que ocupó gran espacio en la «agenda de los medios», es un factor que influye en el respaldo a penas más severas, apunta la profesora Viviane de Oliveira Cubas, del Núcleo de Estudios de Violencia de la Universidad de San Pablo. El pequeño, de 6 años, quedó colgado del cinturón de seguridad de un automóvil y fue arrastrado varios kilómetros por un grupo de ladrones en Rio de Janeiro.

    El viernes pasado un niño de 11 años murió en esa ciudadalcanzado por una bala perdida.

    Rio de Janeiro es uno de los estados donde la aprobación de pena de muerte tuvo un crecimiento más marcado, pasó de 45% en agosto del año pasado a 51%.

    Allí se produjo un récord de 1.000 asesinados en el primer bimestre, acelerando estadísticas de muertes violentas que en el estado fluminense triplicaron el año pasado el total de la Argentina. En tanto, en San Pablo, mayor estado de Brasil, 57% de los consultados quiere la pena de muerte.
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