Histórica reconciliación de protestantes y católicos
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El reverendo Ian Paisley y Gerry Adams, los máximos dirigentes unionista (protestante) y nacionalista (católico) de Irlanda del Norte, ayer en Belfast. Fue la primera vez que los dos históricos enemigos se reunieron y se dejaron fotografiar juntos.
Estados Unidos, donde vive una gran comunidad irlandesa y el conflicto del Ulster es un tema particularmente sensible, calificó el acuerdo como «histórico».
El entendimiento salva la autonomía de la región, consagrada en los Acuerdos de Viernes Santo de 1998, pero suspendida por diversos entredichos, el último producido en octubre de 2002, tras las acusaciones de espionaje contra el Ejército Republicano Irlandés (IRA, histórico brazo militar del Sinn Fein, desarmado en 2005).
Si los viejos enemigos no hubiesen acordado esta fórmula para compartir el poder, Londres tenía decidido suspender indefinidamente desde hoy mismo la Asamblea autónoma, pasando a administrar la región en estrecha colaboración con la República de Irlanda (Eire), una opción temida por los unionistas protestantes.
Adams, que lució un prendedor con lilas de Pascua para conmemorar a todos aquellos que murieron en la revolución separatista de 1916, y Paisley, que al salir de la reunión llevó un típico sombrero de copa británico, se sentaron juntos por primera vez en la historia, tras años de peleas y acusaciones constantes.
Tras la reunión, el jefe del DUP declaró -fiel a su postura unionista-que el objetivo de su partido «ha sido ver la devolución en un contexto en el que podemos mejorar realmente y con sentido las vidas de los habitantes de esta parte de Gran Bretaña».
Por su parte, el católico Adams dio la bienvenida a los comentarios de Paisley y dijo que el acuerdo entre el Sinn Fein y el DUP «da comienzo a una nueva era política en esta isla» de Irlanda.
Poco después del anuncio, el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, afirmó que el anuncio «tiene el potencial de transformar el futuro de la isla», a la vez que se refirió a «un avance muy positivo y sin precedentes en Irlanda del Norte».
En tanto, el ministro británico para Irlanda del Norte, el laborista Peter Hain, destacó que cuando los principales partidos norirlandeses afirman que van a avanzar, «esto me da confianza para decir que este acuerdo ha sido finalmente alcanzado».
Según analistas, éste será el gran legado de Tony Blair, quien tiene previsto dejar el poder este año en manos de otro sucesor laborista.
Hain confirmó que hoy a la noche se aprobará una ley de emergencia en el Parlamento británico para permitir el proceso político en Stormont avance sin problemas.
Después del 8 de mayo, el funcionario informó que será nombrado un secretario de Estado norirlandés, así como también ministros, hasta que se avance en la devolución de las áreas de justicia y seguridad, que están aún en manos de Londres.
En las elecciones de comienzos de marzo en Irlanda del Norte, el Partido Democrático Unionista y el Sinn Fein fueron los principales ganadores.



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