Inminente entrada de fuerzas iraquíes en Mosul, bastión del Estado Islámico
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El Ejército, milicias kurdas y chiitas junto a la coalición internacional se encuentran a las puertas de la ciudad.
"Ríndanse o morirán", advirtió el premier iraquí, informó la agencia de noticias ANSA.
"Las fuerzas de liberación iraquíes cortarán pronto la cabeza de la serpiente en Mosul; el resto de los bastiones de Daesh (acrónimo en árabe del EI) serán debilitados y seremos capaces de barrerlos rápidamente", agregó Abadi.
Las tropas iraquíes, apoyadas desde el aire por la coalición internacional liderada por Washington y en el terreno por milicias kurdas e iraníes -estas últimas asesoradas por Irán-, lanzaron una ofensiva contra Mosul hace 15 días para arrebatar al grupo yihadista su principal feudo en Irak, donde desde 2014 pretenden imponer un califato, al igual que en la vecina Siria.
La ofensiva contra Mosul comenzó con un ataque por los frentes norte, este y sur de la ciudad, la segunda de Irak, y las fuerzas iraquíes han ido avanzando lentamente, pero sin pausa, con el objetivo de dar el asalto final.
La entrada a Mosul marcará probablemente la batalla más letal de los últimos tiempos en Irak, pero también la más peligrosa en términos humanitarios.
Según advirtió una y otra vez la ONU, alrededor de 1,5 millones de civiles aún se encuentran dentro de la ciudad, en manos del EI desde 2014. La proyección más pesimista de Naciones Unidas sostiene que hasta un millón de personas podrían ser desplazadas de sus hogares por la ofensiva para recuperar Mosul.
Los desplazamientos de civiles no son por ahora masivos, pero las organizaciones humanitarias prevén que se intensificarán cuando las fuerzas iraquíes entren en la aglomeración.
Más de 17.000 personas han abandonado sus casas en estas dos semanas de ofensiva militar y el Consejo Noruego para los Refugiados asegura que por ahora sólo quedan unos 55.000 lugares disponibles en los diversos campamentos de las zonas aledañas.
En las localidades recuperadas al EI, algunos civiles intentan retomar una vida normal después de dos años de dominación yihadista, pero la mayoría de estas localidades aún son inhabitables por el nivel de destrucción o las minas y las bombas escondidas en edificios.
• Yihadistas dejan explosivos en juguetes en su huida de aldeas cercanas a Mosul
El grupo yihadista Estado Islámico (EI) está desplazando explosivos en decenas y decenas de juguetes y muñecos de peluche que luego reparten por la ciudad de Mosul. Así lo informó este domingo el diario The Guardian y luego fuentes de la seguridad en Erbil se lo confirman a la agencia italiana ANSA.
El objetivo, confirmaron las fuentes, es aquel de minar la avanzada de las fuerzas adversarias que se aprestan a ingresar en la "capital" del califato de Abu Bakr al Bahdadi. Para los niños liberados, "un peluche sería irresistible", harían explotar la bomba".
Mientras las fuerzas de la coalición buscan expulsar a Estado Islámico fuera de Mosul, el coronel Nawzad Kamil Hassan, un ingeniero que combate con las fuerzas kurdas, decidió conservar muchos de los objetos recuperados, entre muñecos de peluche y otros juguetes, para usarlos en el adiestramiento de nuevos "diseminadores", en aquello que es considerado uno de los oficios más peligrosos del mundo.
Con la utilización de las bombas escondidas en los juguetes, el EI busca matar donde sus combatientes no pueden hacerlo en persona.
Un juguete, una carta para jugar o un reloj abandonado son todos detonadores proyectados para estimular la curiosidad y potenciales armas para matar.




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