Kabul: tropas extranjeras matan por error a nueve soldados afganos
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Las autoridades afganas condenaron con dureza el ataque. "Estas tragedias debilitan la moral de las fuerzas de seguridad y pueden incluso poner en peligro su desarrollo. Prometemos al pueblo afgano y al ejército que los culpables serán perseguidos y juzgados según las leyes en vigor", advirtió el ministerio de Defensa afgano.
Las fuerzas extranjeras en Afganistán son frecuentemente acusadas de provocar la muerte de civiles en combates o durante bombardeos contra los insurgentes. El presidente afgano Hamid Karzai lamentó en numerosas ocasiones que las fuerzas internacionales no coordinen sus operaciones, en particular los ataques aéreos, con las tropas afganas, provocando graves errores.
A finales de agosto, el gobierno afgano había incluso amenazado con renegociar las condiciones de la presencia de las fuerzas internacional en el país, tras una serie de ataque aéreos mortales. Uno de los más graves tuvo lugar el 22 de agosto cerca de Azizabad (oeste), donde 90 civiles murieron en un bombardeo estadounidense, según una investigación de las autoridades afganas.
El ejército de Estados Unidos acabó reconociendo el 9 de octubre que al menos 33 civiles, entre ellos 12 niños, habían muerto, después de haber asegurado durante más de un mes que no hubo más de siete víctimas civiles.
Una investigación sigue abierta respecto a la supuesta muerte de 64 civiles -entre ellos 47 personas que asistían a un boda- durante dos bombardeos perpetrados en julio en las provincias de Nangarhar y de Nuristan (este).
Según un informe de la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW), el número de civiles muertos en los bombardeos de las fuerzas internacionales en Afganistán se triplicó entre 2006 y 2007.
Según HRW, en 2006 se registraron al menos 116 civiles muertos y 321 en 2007. En los siete primeros meses de 2008, 119 civiles murieron en los ataques.
Los talibanes lanzaron una sangrienta insurrección tras ser expulsados del poder a fines de 2001 por una coalición internacional encabezada por Estados Unidos.
La violencia se intensificó desde hace unos dos años, pese a la presencia de 70.000 soldados de las dos fuerzas multinacionales, una de la OTAN y otra bajo mando estadounidense.
Por otra parte, en el sur de Afganistán, 35 talibanes y tres policías murieron en varios combates durante la noche, según una fuente policial. Ni las fuerzas de la OTAN ni la coalición confirmaron los enfrentamientos.




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