Los "ni-ni", votos libres que seducen a Chávez y a Rosales
-
Irán afirma que el Líbano forma "parte inseparable" del alto al fuego y advierte por "respuestas contundentes"
-
Trump advirtió sobre una gran escalada bélica si fracasa la paz con Irán
Algunos de los afiches de la campaña de Hugo Chávez
que empapelan Caracas. El presidente venezolano sabe
que una elevada abstención mellaría el impacto político
del triunfo que espera lograr en las urnas.
Cada uno con sus urgencias. El bolivariano debe remontar la performance de las legislativas de diciembre pasado cuando, según números oficiales del Consejo Nacional Electoral, apenas votó 30% de los empadronados mientras que, informalmente, se habla de que la cifra fue todavía menor: alrededor de 20%.
Desde el comando chavista, el diputado Ricardo Capella Mateo estimó que la concurrencia será de 70% y que, de ese porcentaje, el presidente obtendrá 60% y el opositor Rosales se quedará con 30%. El 10% restante se repartiría entre los otros trece candidatos a presidente que quedan en carrera.
A su vez, Darío Vivas, otro integrante del equipo de campaña del presidente, estimó que 60% de los votos irá para el bolivariano, 24% para Rosales y 14% para los «ni-ni».
Los cálculos varían. Luis García Mora, un analista abiertamente crítico del presidente venezolano, calculó en 25% la cifra de «ni un bando ni otro» y recordó que en los últimos años Chávez logró capturar entre «20% y 22%» de ese sector conformado por «desanlentados» que «no buscan nada en la política de la oposición».
¿Por qué esa postura? El analista lo vincula con que los dirigentes de la oposición les generan «rechazo» y que siguen respaldando a Chávez porque todavía «no han sido tocados» en materia económica.
Datos más o menos, Chávez y Rosales desplegaron sus juegos para atraer a los «ni-ni». Considerado un moderado -otros sostienen que es «poco carismático»-, el candidato opositor martilla con un discurso de «paz y unidad nacional», en abierto antagonismo al «patria o muerte» que pregona Chávez.
Justamente, el tono belicosodel bolivariano es uno de los factores que espanta a los «ni-ni». Por esa razón, en sus últimos discursos de campaña, Chávez suavizó sus comentarios.




Dejá tu comentario