Brasilia (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Mientras el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, admitía que se produjeron «errores abominables» en su Partido de los Trabajadores (PT), una comisión parlamentaria que investiga asuntos de corrupción pidió ayer a la policía que detenga en forma preventiva al publicista Marcos Valério, principal eje de los escándalos.
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La petición formal fue presentada por el diputado Oscar Serraglio, secretario de la comisión, quien alegó que Valério, acusado de haber avalado créditos que alimentaron la contabilidad paralela del PT, destruyó pruebas importantes y obstaculizó la investigación. El presidente brasileño volvió a desmarcarse ayer de los escándalos, según analistas, comenzando a abonar el terreno para la pelea por su reelección. En entrevistas con emisoras de radio, reiteró sentirse «traicionado» por algunos «compañeros» que introdujeron en el PT «prácticas que no eran acordes con la política» de esa formación. Aclaró, sin embargo, que sigue estando «orgulloso» de pertenecer al PT, aunque admitió que «pasarán años hasta recuperar la historia política y la credibilidad» del partido que fundó en 1980. Informate más
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