12 de agosto 2005 - 00:00

Madre aglutina a opositores a guerra en Irak

La californiana Cindy Sheehan perdió a su hijo Casey en la Guerra de Irak y viajó hasta el rancho de Crawford (propiedad de George W. Bush), en Texas, en busca de respuestas. «Quiero preguntarle al presidente por qué mató a mi hijo, quiero pedirle que me explique cuál es la causa noble por la que dice que estamos luchando».

Sheehan anunció que no levantará el campamento frente a la Casa Blanca de Texas hasta que Bush, que pasará allí casi cinco semanas de vacaciones laborales, se digne a recibirla.

Cindy Sheehan, de 54 años, ya tuvo la ocasión de mirarlo a los ojos en junio, como parte de un grupo de 15 familias de soldados muertos a las que recibió el presidente. «Pero ya entonces no quiso mirar siquiera las fotos de Casey», aseguró. «Ni siquiera conocía su nombre, y cada vez que intentaba hablarle de él y contarle lo mucho que le echamos de menos, cambiaba de tema».

La impotencia que sintió tras aquel encuentro cara a cara con el presidente fue lo que la impulsó a crear el grupo Gold Star Families for Peace (Familias con Estrellas de Oro por la Paz) y a organizar este simbólico acto de protesta que amenaza con aguarle el verano texano a Bush en su propio rancho.

«No quiero que el presidenteuse el nombre de mi hijo para seguir matando», dijo Sheehan, convertida de la noche a la mañana en la «madre coraje» del alicaído movimiento pacifista en EE.UU. «Lo que quiero es que respete el honor de mi hijo trayendo a las tropas inmediatamente a casa».

Sheehan se transformó en la incómoda merodeadora del presidente Bush desde el último sábado, cuando emprendió una marcha con un puñado del grupo Veteranos por la Paz desde el pueblo de Crawford a la mansión estival del presidente.

Los servicios secretos detuvieron a los manifestantes a más de medio kilómetro del rancho, dentro del perímetro de seguridad, y ahí seguirán acampados hasta que haya novedades en el frente. (A pesar de la repercusión que cobró el caso, Bush se limitó a decir ayer a la prensa que «me rompe el corazón pensar en una familia que perdió a un ser querido. Entiendo la angustia que deben sentir»).

La «madre coraje» pudo reunirse estos días con el consejero nacional de Seguridad,
Stephen Hadley, y con el subjefe de personal de la Casa Blanca, Joe Hagin.

Según Sheehan, «los dos se portaron de una manera muy respetuosa e intentaron explicarme por qué estamos en Irak... Yo les respondí que no creo que ellos crean de verdad esos argumentos».

• Encuesta

El gesto de Sheehan se produce en uno de los meses más luctuosos de la Guerra de Irak, en la que ya han perdido la vida 1.835 soldados norteamericanos. Su hijo, Casey Sheehan, natural de Vacaville, California, tenía 24 años cuando murió, el 4 de abril de 2004, durante un ataque de la insurgencia con lanzamorteros.

El joven era «especialista» del Ejército de Tierra y ejercía como mecánico de los vehículos acorazados Humvee.

La voz de Cindy Sheehan encontró eco inesperadamente en la cadena de TV «CNN» y en otros grandes medios norteamericanos, poco propensos a reproducir los mensajes antibélicos, y ha despertado las simpatías de senadores demócratas como
Barbara Boxer.

«Lo que estamos viendo, la madre de un soldado muerto tratando de que la reciba el presidente, es un eco de lo que ocurrió en la Guerra del Vietnam», decaró Boxer. «Y esto ocurre porque nadie ve a estas alturas la luz al final del túnel... Yo le diría a esa madre que siga haciendo todo lo posible por ahorrar ese mismo sufrimiento a otras familias, que nos ayude a acabar este ciclo de violencia».

Según una reciente encuestade la revista «Newsweek», 61% de los norteamericanos desaprueba el modo en que Bush está llevando la guerra del país árabe y 64% opina que la ofensiva contra Irak no ha convertido a Estados Unidos en un sitio más seguro.

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